Leopoldo Díaz

Díaz, Leopoldo

 
(1862-1947) Poeta argentino. Precursor del modernismo. Obras: La batalla y Las galeras de oro, entre otras.
Ejemplos ?
como Carlos Guido, como Rafael Obligado, como Ricardo Gutiérrez, como Palacio (Almafuerte), como Lugones, como Leopoldo Díaz y como Martín García Mérou, es, sin duda, el autor de los, por muchos conceptos, admirables cantos á Giordano Bruno y Dante Alighieri, que de paso sea dicho, son, en la forma, las más cuidadas y correctas de las poesías de Alberto.
A Leopoldo Díaz, en Buenos Aires) Si hubiera escritor de vena que se encargara de recopilar todas las agudezas que del ex presidente gran mariscal Castilla se refieren, digo que habríamos de deleitarnos con un libro sabrosísimo.
José Inés Requejo Rivarola. Segundo Leopoldo Díaz Sánchez Gervacio Villegas Olano Víctor Alejandro Sánchez Olano Juan Meoño Saldaña.
En Filomena Marturano (1949) cantó «Pipistrela», con letra de Fernando Ochoa y música de Juan Canaro; en Viva la vida, dirigida por Enrique Carreras, interpretó «La milonga y yo», escrita especialmente para ella por Leopoldo Díaz Vélez con música de Tito Ribero.
Leopoldo Díaz Vélez (Buenos Aires, Argentina, 1 de septiembre de 1917) es un recitador, poeta y cantor que se ha dedicado al género del tango y es el autor de más de cuatrocientas composiciones registradas.
Incluye autores españoles (Manuel Reina, Salvador Rueda, Ricardo Peralta Rodrigues, Francisco Villaespesa, Eduardo Marquina, Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Enrique Aguilar Almazan, Ramón del Valle-Inclán y Tomás Morales); mexicanos (Manuel Gutiérrez Nájera, Salvador Díaz Mirón, Luis Gonzaga Urbina, Amado Nervo y Enrique González Martínez); colombianos (José Asunción Silva, Guillermo Valencia, Porfirio Barba-Jacob); cubanos (José Martí y Julián del Casal); argentinos (Leopoldo Díaz y Leopoldo Lugones); uruguayos (Julio Herrera y Reissig y Delmira Agustini); nicaragüenses (Rubén Darío); peruanos (José Santos Chocano); y bolivianos (Ricardo Jaimes Freyre).
Añade también más poetas hispanoamericanos, además de todos los anteriores (excepto Leopoldo Díaz): mexicanos (José Juan Tablada); chilenos (Manuel Magallanes Moure, Carlos Pezoa Véliz, Pedro Prado, Gabriela Mistral y Ángel Cruchaga Santa María); colombianos (Luis Antonio López); uruguayos (María Eugenia Vaz Ferreira); argentinos (Evaristo Carriego); panameños (Ricardo Miró); y filipinos (Jesús Balmori).
En 1938 llegó a ser miembro de la Comisión Nacional de Bellas Artes. Tucumán (1914), con libreto de Leopoldo Díaz. Compuesta para celebrar el centenario de la declaración de la Independencia de la Argentina en 1816, recuerda la Batalla de Tucumán, en 1812, en la cual las fuerzas del Ejército del Norte bajo el mando de Manuel Belgrano derrotaron a las tropas españolas de Pío Tristán.
La obra contiene elementos del repertorio musical popular argentino y del lenguaje nacional. Ariadna y Dionisos (1916) con libreto de Leopoldo Díaz.
El municipio de Palayán se divide, a los efectos administrativos, en 19 barangayes o barrios, conforme a la siguiente relación: El 25 de marzo de 1952, el entonces gobernador Leopoldo Díaz, el diputado Jesús Ilagan, y miembros de la Junta Dioscoro de León y Antonio Corpuz, Felipe Buencamino y todos los alcaldes de Nueva Écija considerarón conveniente el traslado de la capital provincial que entonces radicaba en la ciudad de Cabanatúan.
Meaños y Quisiera ser chiquilín (en colaboración con Alberto Cosentino) Radioamor (en colaboración con Enrique Domingo Cadícamo y Roberto Zerrillo) (1940) Trovador mazorquero (en colaboración con Enrique Domingo Cadícamo) (1955) Tu peor egoísmo (en colaboración con Mariano Abel Aznar) Tú y el olvido (en colaboración con Leopoldo Díaz Vélez) (1960) Tus lágrimas benditas (en colaboración con José María Contursi) (1966) Y te parece todavía (en colaboración con Mariano Abel Aznar) (1959) Yo (en colaboración con José María Contursi)
Desde el púlpito arengaba a multitudes imaginarias una vez que el templo se quedaba vacío, con la complacencia y guía del cura David Salgado, quien veía en él las características necesarias para los estudios religiosos en el seminario y bajo el auspicio del obispo de Chilapa, Leopoldo Díaz Escudero.