Lemnos

Lemnos (Límnos)

 
Isla griega al NE del mar Egeo, en las Espóradas Septentrionales, nomos de Lesbos; 476 km2 y 17 367 h.
Ejemplos ?
La reforma administrativa de 1867 que estableció el wilayet como unidad administrativa superior, divididos en sandjaks y kades, la incluyó en el wilayet del archipiélago, dividido en los sandjaks de Lesbos, Quíos, Lemnos y Rodas, con capital en Quíos.
Algunos de ellos, como lo prueba su nombre (asociado a sus etnias de Citera, Quíos, Lemnos y Halicarnaso), fueron reducidos a la esclavitud probablemente por piratas.
En 1912 y 1913 estallaron las Guerras de los Balcanes, al término de las cuales Grecia dobló su territorio por la incorporación de Tesalia, parte de Macedonia, el Epiro, Tracia y las islas de Samos, Quíos, Lesbos y Lemnos.
En año 1920, al término de la Guerra Civil Rusa, Nikolái Turovérov es forzado a emigrar desde la península de Crimea junto a miles de cosacos con destino inicial a la isla de Lemnos.
Durante el siglo XX, las excavaciones arqueológicas han desenterrado objetos en regiones tradicionalmente habitadas por los pelasgos, como Tesalia, el Ática y Lemnos.
Prestado el juramento, partieron ocultos en una nube, dejaron atrás a Lemnos y la ciudad de Imbros, y siguiendo con rapidez el camino, llegaron a Lecto, en el Ida, abundante en manantiales y criador de fieras; allí pasaron del mar a tierra firme, y anduvieron haciendo estremecer bajo sus pies la cima de los árboles de la selva.
Escapóse Licaón, y volviendo a la casa paterna, estuvo celebrando con sus amigos durante once días su regreso de Lemnos; mas, al duodécimo, un dios le hizo caer nuevamente en manos de Aquileo, que debía mandarle al Hades, sin que Licaón lo deseara.
Y mandaba asimismo las que en medio del mar están entre dos orillas, Lemnos, y el país de Ícaro, y Rodas, y Cnído, y las ciudades de Chipre: Pafos, Solí y Salamína, de la cual hoy la metrópoli es causa de nuestros lamentos.
Has de tenerme, oh alumno de Zeus, por un suplicante digno de consideración, pues comí en tu tienda el fruto de Deméter el día en que me hiciste prisionero en el campo bien cultivado y llevándome lejos de mi padre y de mis amigos, me vendiste en Lemnos; cien bueyes te valió mi persona.
Mientras el dios de Lemnos activa estos trabajos en las playas eolias, la vivificadora luz del día y los matinales cantos de las aves, que gorjean sobre su humilde techo, despiertan a Evandro.
A la puesta del sol los aqueos tenían la obra acabada; inmolaron bueyes y se pusieron a cenar en las respectivas tiendas, cuando arribaron, procedentes de Lemnos, muchas naves cargadas de vino que enviaba Euneo, hijo de Hipsípile y de Jasón, pastor de hombres.
Mas Filoctetes se hallaba, padeciendo terribles dolores, en la divina isla de Lemnos, donde lo dejaron los aqueos cuando fue mordido por ponzoñoso reptil.