Leda

Leda

 
mit. Hija de Testio y esposa del rey espartano Tíndaro, del que tuvo dos hijos, Cástor y Clitemnestra.
Traducciones

Leda

Léda
Ejemplos ?
¡Qué felices invenciones las nuestras! ¡Oh qué felices! ¡Oh huevos de Leda, huevos benéficos y de inestimable valor! ¡Oh Jacob y Esaú!
Si en danza busco bulliciosa y leda breve instante de tregua y de solaz, de blancos rostros entre alegre rueda súbito asoma su amarilla faz.
Adiós, adiós, te queda, ya tu mar no veré cuando amorosa, mansa te ciñe y leda, como delgada seda breve cintura de mujer hermosa; Ni tu cielo esplendente, de purísimo azul y oro vestido, do sospecha la mente si en mar de luz candente la gran masa del sol se ha derretido; Ni tus campos herbosos, do en profundo ambiente me embriagaba y, en juegos amorosos, de nardos olorosos la frente de mi madre coronaba; Ni la altiva palmera, cuando en tus apartados horizontes con majestad severa sacude su cimera, gigante de las selvas y los montes; Ni tus montes erguidos, que en impío reto hasta los cielos subes, en vano combatidos del rayo circuidos de canas nieves y sulfúreas nubes.
A veces con loco intento quiere hacer presa en sus galas, y, en vez de tocar sus alas, toca las alas del viento. Y su empeño duplicando, cuanto más corre afanosa, más leda la mariposa va su inocencia burlando.
Asentado tal vez a las orillas del mar, cuyo cristal te retrataba en cavilar dulcísimo pasaba las leves horas en que leda brillas; y recordando mi nublada gloria, miré tu faz serena y en tierno llanto desahogué mi pena.
onvaleciente ya de las heridas de los crueles celos de Micifuf, Marrarnaquiz valiente (aquellos que han costado tantas vidas, y que en los mismos cielos a Júpiter, señor del rayo ardiente, con disfraz indecente, fugitivo de Juno, su rigor importuno tantas veces mostraron, que en fuego, en cisne, en buey le trasformaron por Europa, por Leda y por Egina), con pálida color y banda verde, para que la sangría se le acuerde (que amor enfermo a condolerse inclina).
189 »Primero su vida muy leda cantamos, su mano feroçe, potente, famosa, segundo la su joventud virtuosa, terçero su muerte tan presta lloramos; mas con los que tanto sus fechos amamos usó de clemençia la divina mano: dexónos en prendas a un tal hermano con cuya vida su muerte olvidamos.
Al verla, aunque de lejos, no fue tardo en conocer con sumo regocijo el gesto y bella faz divina y leda que en la amorosa red lo trae y enreda.
Hay en Nápoles el famoso grupo de Leda y el Cisne, de un atrevimiento absoluto; pero el vicio se consume en el resplandor de aquella hermosura.
Dos ríos van regando en sus confines por aquella ciudad hermosa y leda un número infinito de jardines que sin flor nunca ni verdura queda.
Y luego dormirán; y en leda tropa, sobre su cuna volarán ensueños, ensueños de oro, diáfanos, risueños, visiones que imitar no osó el pincel.
Paréceme, Montano, que debría buscar lugar que al dulce pensamiento, encaminando a Dios, abra la vía, ado todo exterior derramamiento cese, y en su secreto el alma entrada comience a examinar, con modo atento, antes que del Señor fuese criada cómo no fue, ni pudo haber salido de aquella privación que llaman nada; ver aquel alto piélago de olvido, aquel sin hacer pie luengo vacío, tomado tan atrás del no haber sido, y diga a Dios: «¡Oh causa del ser mío, cuál me sacaste desa muerte escura, rica del don de vida y de albedrío!» Allí, gozosa en la mayor natura, déjese el alma andar süavemente con leda admiración de su ventura.