Ejemplos ?
En este acto solemne, renuevo mis votos de lealtad y de cariño al generoso pueblo que depositó en mí sus esperanzas, y reitero mi determinación y entrega total por hacerlas realidad. -- Laura Chinchilla Miranda Presidenta de Costa Rica 2010-2014
¿Por qué es necesario que Laura, Ana María, Irma, Elisa, Silvia y tantas y tantas mujeres indígenas hayan tenido que agarrar un arma, hacerse soldados, en lugar de hacerse doctoras, licenciadas, ingenieros, maestras?
GETHSEMANI En el álbum de la señora Laura, de Santa Cruz. Ha querido usted, señora mía, un autógrafo de este viejo emborroiiador de papel, y mal puede negarse á complacerla quien, como yo, blasona de cortés, amén de confesarse hon- rado coii la amable petición.
Esta fuerte salida de divisas se atribuyó a diversos factores: se adujo por ejemplo, que fue motivada por declaraciones contra funcionarios del PRI lanzadas por el fiscal responsable del caso Ruiz Massieu; en el colmo de la especulación, se comentó también que había sido una reacción ante el fallecimiento de Diana Laura Riojas de Colosio.
Como necesitamos recuperar la sonrisa de los que aquel día conservaron la vida a costa de no volver a soñar bonito, que conservan el horror grabado en sus retinas. (Rosa, Jesús, Mzia, Javier, Maribel, David, Mariam, Raquel, Laura...).
México, D.F., a 5 de diciembre de 1996.- Dip. Sara Esther Muza Simón, Presidente.- Sen. Laura Pavón Jaramillo, Presidenta.- Dip. José Luis Martínez Alvarez, Secretario.- Sen.
Toda esperanza se ha desvanecido ya en el alma de Santiago; y cuando me ve prosternada orando por su vuelta a la salud. -Laura -me dice-, ¡pide mi muerte!
-Laura -díjela, interrumpiendo aquella larga exposición hecha con voz lenta y oprimida-, no más respecto al presente: retroceded al pasado, a ese último día de bonanza, volved a él la mirada...
asistieron como emisarios nuestros, la compañera Laura Allende y el obispo Carlos Camus, Secretario de la Conferencia Episcopal de Chile.
El mayor aliciente, sin embargo, de los Juegos, y la más feliz ocurrencia de la Comisión, consistió en disponer que presidiese el certamen, lo mismo que en tiempos de Clemencia Laura, una Corte de Amor, compuesta de una Reina, seis damas y siete pajecillos.
En cuanto a esta, no tardé en leer en su alma: amaba a Santiago. Laura había penetrado ese misterio a la luz del sueño magnético.
La opinión pública mundial debe permanecer alerta para impedir que los gorilas, desesperados e inescrupulosos intenten tomar represalias sobre los intermediarios, en especial sobre Laura Allende.