Las Mil y una noches

Mil y una noches, Las

 
lit. Colección de cuentos árabes, cuya primera versión se remonta al s. IX; el texto definitivo parece que recibió su última forma en Egipto en el s. XV. Los géneros literarios y los temas de cada narración son variados (historias fantásticas, novelas, cuentos didácticos, eróticos y humorísticos, fábulas, etc.). Entre las más populares destacan Alí Babá y los cuarenta ladrones y Aladino y la lámpara maravillosa.
Ejemplos ?
Se diría un verdadero calidoscopio, un verdadero decorado de ópera, y por un momento nuestra pequeña localidad pudo sentirse transportada en medio de un sueño de las Mil y una noches .
Quizá fue cerca de Guilford. Quizá algún mago de Las mil y una noches había creado aquel lugar para un solo día y lo destruyó después de nuestra partida.
Acudía a veces a la memoria de Poldy un cuento de las Mil y una noches, y se deleitaba en presumir que lo que a ella le pasaba tenía algún parecido con dicho cuento.
En la época presente, en la que se cumple en muchos casos aquel conocido adagio: se abajan adarves y se levantan muladares; cuando los ancianos cuentan las grandezas y fausto de aquella época, la gente, no diremos joven, sino nueva, cree oír cuentos de Las mil y una noches, y alternan en sus labios el asombro y la crítica.
Yo no puedo dormirme tan temprano, y por lo general me despierto casi de madrugada. Me irás contando uno después de otro y será lo mismo que Las mil y una noches.
Sus vistas dan a los siempre floridos cármenes de la Carrera de Darro: enfrente se levantan las pintorescas colinas del Sacro Monte, y abajo óyese el melancólico rumor del río, que se abre calle por un abismo cubierto de árboles y de flores; árboles y flores que suben escalonados por aquel flanco de la fortaleza, hasta llegar a los ajimeces y perfumar las estancias del palacio. Es un cuento de las Mil y una noches; es una construcción de genios y de hadas...
Se conoce que el autor ha tenido á mano muchos cronistas que sobre las cosas de Amé- rica escribieron, y que, con tino y habilidad, ha sabido huir del escollo de dar entrada en el santuario de la Historia á muchas de las fantasías de Garcilaso, á las exageraciones de Pedro Sancho el conquistador, á las apasionadas noticias de Francisco Jerez, á la chispeante mordacidad del Palentino, y á las candorosas narraciones de Montesinos, que, más que para historiador, había nacido para escribir cuentos de las Mil y una noches.
Ni ellos, ni Las mil y una noches, ni los cuentos de hadas, podían hacerme daño, pues lo que hubieran podido tener de nocivo para mí yo no lo comprendía.
–Lo del puñal sí, lo del "hashish" no, a menos de aceptar la leyenda según la cual se embriagaba a los iniciados para darles una impresión anticipada del Paraíso, poniéndolos en la misma situación que al "dormido despierto" de las Mil y una Noches… Mi visitante sonrió con desdén.
Fue en ese momento cuando una densa neblina comenzó a aparecer y con ella se formó algo aterrador: era un terrible efrit, genio colosal que parecía salido de Las Mil y una Noches.
Esta historia fue recogida por Francois de la Croix, un orientalista francés contemporáneo de Antoine Galland, traductor de Las mil y una noches, en una colección de cuentos llamada Los mil y un días.
Pakistan Univ. of Karachi, Karachi.. Las mil y una noches: texto español en Wikisource; traducción de Vicente Blasco Ibáñez. La crema de aceite de alfónsigos y la dificultad jurídica resuelta.