Laocoonte

Laocoonte

 
mit. Sacerdote de Apolo. Según la Eneida, se opuso a la entrada en Troya del famoso caballo de madera, sin conseguirlo. Por ello Atenea lo castigó: él y sus hijos fueron estrangulados por dos serpientes.
Ejemplos ?
Amargaba, además, la vida del general el horrible secreto que le ahogaba, y envolvía con él a todos sus hijos, así como el soberbio grupo del Laocoonte la fiera sierpe hace su presa del padre y de sus hijos.
En esta exposición se encuentran obras tan significativas y paradigmáticas como la Afrodita de Melos -conocida como Venus de Milo-, el grupo de Laocoonte y sus hijos y la Victoria de Samotracia, por mencionar sólo algunas.
Nos fijamos en la figura más potente de este grupo, un individuo hercúleo, de piel color bronce, muy barbado, está entrelazado por serpientes, a las que parece que está a punto de vencer. En primer lugar, iconográficamente, tendemos a interpretarlo como Laocoonte.
LAMO, guerrero rútulo, muerto a manos de Niso. LAOCOONTE, sacerdote de Apolo, hijo de Príamo y Hécuba, cuya horrible muerte se describe en el libro II.
Ni el arte ni las obras hacen al artista, sino la sensibilidad y el entusiasmo y el impulso. : Se necesitaría un nuevo Laocoonte para determinar los límites entre la música y la filosofía.
Mención aparte merece una caricatura que Tiziano hizo de la escultura antigua Laocoonte y sus hijos: sustituyó a los musculosos personajes por monos.
Sin embargo, no podemos decir que todos los hombres con serpientes son Laocoonte. Además, no se parece en nada al grupo escultórico helenístico.
Su Cristo se inspira en el Laocoonte y San Sebastián en un "esclavo" de Miguel Ángel, es decir, en figuras muy clásicas, a las que añade un original efecto nocturno roto por las primeras claridades del amanecer, con lo que consigue de nuevo unir dos planos: la tierra y el cielo, ambientados por una atmósfera de misterio muy apropiada.
Cockerell y sus amigos, en 1811, no sabían qué eran estos mármoles de los frontones que acababan de descubrir, ni a qué período podían pertenecer, pero los juzgaban de calidad: «Nuestro pequeño comité de artistas las considera como de nivel equivalente a los vestigios del Partenón, y muy seguramente en segundo lugar después del Apolo de Belvedere o el Laocoonte.» Están considerados como los más bellos ejemplos de escultura de la transición entre el periodo arcaico y el clásico.
Es de una belleza formal y espiritual, presenta un claro contrapposto, se expresa en un abandonamiento como de cansancio total, comparada con esculturas helenísticas del último periodo y con una clara influencia del Laocoonte y sus hijos, también, según el historiador Tolnay, con un san Sebastián de Antonio Rossellino.
Sea lo que sea, temo a los dánaos incluso si traen regalos».) Cuando al intentar quemar el caballo, Laocoonte y sus dos hijos son devorados por dos enormes serpientes, los troyanos consideran que el caballo ha sido ofrecido a la diosa Atenea, e interpretan la muerte de Laocoonte como un signo de su desagrado.
La descripción del Laocoonte por Goethe (Sobre Laocoonte, 1798) vino motivada por su deseo de dar respuesta al Laocoonte o sobre los límites en la pintura y poesía de Gotthold Ephraim Lessing (1766, a su vez inspirado por el tratamiento que Winckelmann le dedica a la escultura en su Historia del arte en la antigüedad de 1764, asombrado por el hecho de que el dolor y la muerte pudieran ser objeto de una obra bella).