Lamía

Lamía

 
C. del centro de Grecia, cap. del nomos del Ftiotide; 41 846 h.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Curval se apoderó de Colomba y la jodió entre los muslos por delante mientras le lamía los ojos, la boca, las ventanas de la nariz y toda la cara.
¡Ay, Orfeo, viene de fuera quien de casa te echa! » Y le apretó contra su seno, y el perro, que parecía en efecto llorar, le lamía la barba.
Queriendo, pues, corregirla y traerla de nuevo a su antiguo y tranquilo modo de pacer, tejió con sutiles varitas de mimbre verde uno a modo de lazo, y entró en la gruta a fin de coger la oveja; pero no bien llegó cerca, vio lo que no esperaba: vio a la oveja que, con ternura verdaderamente humana, daba su ubre, para que de ella sacase abundante leche, a una criaturita, la cual, con avidez, pero sin llanto, aplicaba la boca pura y limpia, ya a una teta, ya a otra, y cuando se había hartado de mamar, la oveja le lamía la cara.
El aeropuerto comenzó a operar en febrero de 1991 y es el único aeropuerto civil que opera para Volos, Lamía, Larisa, Tríkala y Karditsa.
Su anchura en el eje norte-sur, es de unos 10-15 kilómetros. Se alza al noreste de Lamía, Domokos y al sur-suroeste de Volos. El punto más alto es el Gerakovouni (Γερακοβούνι) con 1726 m.
Asimismo, dijo Michel Schowb, que era una persona generosa y piadosa, ya que ayudaba a los pobres, ella y Crates dormían con ellos. Si alguno enfermaba, ella lamía sus heridas, como lo haría cualquier animal con sus crías heridas.
tiótide (en griego antiguo Φθιώτις, Phthiōtis; en griego moderno Φθιώτιδα, Fthiótida) es una unidad periférica de Grecia. Su capital es Lamía, la única gran ciudad de la Ftiótide, que es un centro comercial y un nudo de comunicaciones.
Entonces las palomas se pusieron a volar de un lado para otro y se le posaban sobre los hombros y acariciaban su blanco cabello y no se cansaban de su cariño y su júbilo. El fuerte león, en cambio, lamía siempre las lágrimas que caían sobre las manos de Zaratustra y rugía y gruñía tímidamente.
Y aquella boca en el pezón colgante, y aquel mirar de vaca, mansamente, y después, él delante del testuz, y la vaca le lamía la frente.
Como estaba casi vacía, se echaba hacia atrás para beber; y, con la cabeza inclinada hacia atrás, los labios adelantados, el cuello tenso, se reía de no sentir nada, mientras que, sacando la punta de la lengua entre sus finos dientes, lamía despacito el fondo del vaso.
En el otro extremo del océano que lamía sus costas, se hallaba la renombrada nación Ao-Lai, muy cerca de la cual, en el centro mismo de un plácido mar de serenas aguas, se levantaba la famosa Montaña de las Flores y Frutos.
Hermanos a hermanos hacían la guerra, perdían los débiles, ganaban los malos, hembra y macho eran como perro y perra, y un buen día todos me dieron de palos. Me vieron humilde, lamía las manos y los pies.