La playa

Traducciones
La playa   
Ejemplos ?
Usa el soplete en la plaza donde el plano dice que le sople completo. Y colocando el niple, canta una copla como si descansara en la playa.
Entonces se vio cómo el puente se iba llenando de un desfile de músicos encantados que llegaban hasta la playa de nuestras tierras.
Cuarenta y tantas carretas toldadas con negruzco y pelado cuero se escalonaban irregularmente a lo largo de la playa y algunos jinetes con el poncho calado y el lazo prendido al tiento cruzaban por entre ellas al tranco o reclinados sobre el pescuezo de los caballos echaban ojo indolente sobre uno de aquellos animados grupos, al paso que más arriba, en el aire, un enjambre de gaviotas blanquiazules que habían vuelto de la emigración al olor de carne, revoloteaban cubriendo con su disonante graznido todos lo ruidos y voces del matadero y proyectando una sombra clara sobre aquel campo de horrible carnicería.
Este buque desembarcó en la Playa "York" al BIM 2 y tropas del RI 25, los que debían tomar el aeropuerto y avanzar hacia Puerto Stanley (1) en un movimiento de pinzas que convergía sobre Government House, desde el E, mientras los buzos tácticos lo hacían desde el O.
Por eso yo digo que en las playas vamos a organizar restaurantes administrados allí por instituciones como, por ejemplo, los gastronómicos, durante los meses de verano. ¿Por qué si usted va a ir a la playa le van a cobrar tres veces más?
El se iba a suicidar, lo cuenta después a Perú de La Croix en el Diario de Bucaramanga, porque él se quedó solo y se fueron; se quedó en la playa, lo iban a capturar los españoles y dijo: Mejor me meto un tiro aquí.
Como intermediario y coadyuvante espera en la playa un grupo de muchachas alegres de carácter y de profesión, ante las cuales los sedientos lanza su ¡ahijú!
No sé si fue el azar o mi llantina que a una legua o más debía oírse, o bien que usen correr a la marina cuando una nave ven romper o hundirse; que hacia el mar y nosotros se encamina turba que del monte ve venirse. Cuando la ve acercarse el de Vizcaya, deja la empresa, y huye de la playa.
Pero ya en el amanecer a ellos les fue posible reconocer la bahía y ver que en cualquier parte podían saltar a la playa, embistieron y luego dispuse traer a los soldados que tenia en el puerto y poniéndolos atrás la caballería se resolvió con toda presteza a ganar el fondeadero.
El Gran poder de Dios fué llevado como buena presa á Coquimbo; y algunos meses después una braveza de mar lo arrojó sobre la playa, probando así una vez más que los nombres altisonantes son, con frecuencia, pura filfa y grandísima mentecatería.
Se tomaron la batería en la cumbre del cerro y estuvieron a punto de capturar a Mr. Piérola y a su Estado Mayor quienes, para poder escapar, se vieron obligados a cabalgar por la playa hasta Barranco.
Cuando penetró Joseíto en la habitación y vio a Rosario sentada en la mecedora, luciendo parte del brazo de intensa blancura y ceñido en la muñeca por anchas pulseras doradas; cruzadas las piernas de modo que dejaba ver el nacimiento de la pantorrilla que amenazaba hacer estallar la finísima media, y que ponía de relieve la magnífica redondez del muslo; libre la redonda garganta que ceñía un collar dorado, cuyos dijes reposábanle sobre la retadora curva del arrogante seno; cuando vio de aquel modo Joseíto a la Carabina, sintió algo que se le ponía sobre el corazón, y, tras algunos instantes de silencio y de mirar a Rosario como un náufrago la playa, exclamó trémulo y emocionado: -¡Ay, comadre de mi vía!