La Serena

Serena, La

 
Comarca del O de España, en el E de la prov. de Badajoz, regada por el Zújar. Ganado porcino y lanar. Principales núcleos: Don Benito y Villanueva de la Serena.

Serena, La

 
C. del centro-N de Chile, cap. de la prov. de Coquimbo; 118 106 h.
Ejemplos ?
Por eso estamos desarrollando un ambicioso Plan de Infraestructura Cultural, que incluye la rehabilitación de cinco teatros regionales: los de Iquique, La Serena, Rancagua, Concepción y Punta Arenas.
Ante el desbordamiento de las pasiones de los emboscados enemigos de la Revolución, la serena palabra de usted señalando el deber de hacer respetar la memoria de los grandes hombres...
Después de la famosa sesión de la Cámara francesa en la que Dupuy puso fin, con la serena frase La séance continue, a la confusión y al espanto producidos por la explosión de una bomba arrojada por un anarquista al hemiciclo, fueron citados a declarar, como testigos, los espectadores que asistían a la sesión desde la tribuna pública.
De aquí he proveído dos capitanes: el uno que pase la cordillera por las espaldas desta ciudad de Santiago e traiga a servidumbre los naturales que desotra parte están. E por la parte de la ciudad de La Serena entra el capitán Francisco de Aguirre, muy verdadero e leal vasallo de V.
Llegado aquí hallé que los indios del valle de Copiapó, que es la primera población pasado el grand despoblado de Atacama, que de allí comienzan los límites desta gobernación, y los de los valles comarcanos, estaban rebelados, y en aquel valle y en un pueblo que se decía La Serena, que tenía poblado cuarenta leguas más acá, a la costa, en un muy buen puerto, que era la mitad del camino entre aquel valle y esta cibdad, habían muerto cuarenta y cuatro cristianos y destruido el pueblo y quemado, y los indios en extremo desvergonzados.
Proveí a la hora de capitán y gente que conquiste y castigue los indios y pueble; y a mi teniente general envío al Perú a que traiga gente y con ella vaya a poblar este verano otro pueblo tras de la cordillera de la nieve, en el paraje del de La Serena, que hay dispusición y naturales para que el uno al otro se favorezcan; y yo en el entretanto emprenderé lo de adelante y poblaré una cibdad donde comienza la grosedad de la gente y tierra, que ya la tengo bien vista, y en demanda desta mesma noticia, escuras y a la ventura, han andado todos los españoles del Río de la Plata y los que han salido al Perú ahora de aquellas partes.
Y estamos avanzando en las remodelaciones de los estadios de Calama, La Serena, Viña del Mar, Valparaíso, Rancagua, Concepción y Puerto Montt.
Destaco también las dobles vías entre La Serena, Vallenar y Caldera, y entre Puerto Montt y Pargua, lo que nos permitirá alcanzar 2 mil kilómetros de doble calzada entre Caldera y el Canal de Chacao.
Hago propio a su excelencia y doy aviso de lo susodicho y sepa donde se dirige este pirata – Guarde Dios a Ud, como deseo – La Serena, Septiembre 16 de 1686.
Algunos sabios, es cierto, han resistido el impulso de la corriente general y han escapado de caer en el vicio transportándose a la serena región de las Musas; mas oigamos el juicio que el primero y más infortunado de entre ellos hace de los sabios y artistas de su tiempo: "He examinado, dice, a los poetas, y los conceptúo como gentes cuyo talento se impone a ellos mismos y a los demás; que se las dan de sabios, que se les tiene por tales y que no son nada en absoluto." “De los poetas, continúa Sócrates, he pasado a los artistas.
l General don Francisco de Aguirre y Rivero (descendiente del fundador), corregidor y justicia mayor de esta ciudad de La Serena, del reino de Chile, y lugar teniente del capitán general en ella por su majestad..Certifico, en cuanto hubiere lugar en derecho, como hallándome fuera de esta ciudad de mi cargo.
Por esta causa nosotros entramos a una bahía(La Herradura) no lejos al sur de la ciudad de Cyppo( La Serena ) habitada por los españoles, en 29°30 minutos, donde tuvimos certeza segura de nuestros hombres, en el numero de catorce, para buscar que conveniencia tenia el lugar y que nos ofrecía para quedarnos ahí, pero fuimos inmediatamente detectados por los españoles de la ciudad de Cyppo (La Serena era denominada "ciudad de Coquimbo") anteriormente mencionada, quienes rápidamente llegaron a ser trescientos soldados, y al menos cien de ellos eran españoles, cada uno bien montado sobre sus caballos, el resto eran nativos, corriendo como perros tras nosotros, todos desnudos en su más miserable servidumbre.