La Robla

Robla, La

 
Mun. de la prov. española de León; 5 135 h.
Ejemplos ?
De los que forman el círculo, los cuatro son meros curiosos que, a título de conocidos de los primeros, se han aproximado al olor de la robla.
con su sello; y por el Gobierno de Buenos Aires con el de Relaciones Exteriores. Buenos Aires 4 de Julio de 1823: BERNARDINO RIVADAVIA. ANTONIO LUIS PEREIRA. LUIS DE LA ROBLA.
El comprador mira al perito como si quisiera leer en su fisonomía la opinión que va formando; el vendedor atusa el pelo a los novillos, y los intrusos los ponderan cuanto les es permitido, con objeto, evidentemente, de contribuir a que se cierre el trato y no se pierda la robla.
Grandes murmullos en el grupo; anímase el tío Juan, y exclama, imponiendo silencio a los circunstantes: -Ni los veintisiete ni los veintiocho, que han de ser los veintisiete y medio, y se pagará la robla además.
Raro es el colono montañés que al poco tiempo de establecido no posea, como producto de sus aparcerías, una pareja apta para las labores del campo, algún novillo uncidero, es decir, capaz de ser uncido, o cualquiera otra res vacuna; pero en absoluta propiedad y sin que el arrendador de sus haciendas tenga que intervenir en su venta, cambio o emparejamiento; casos en los cuales el colono, por lo que le va en ello, pone los cinco sentidos y emplea la mayor solemnidad posible. Tras ella va siempre la robla.
Luis de la Robla; y habiéndose propuesto á dichos Señores por el Ministerio de Relaciones Exteriores de dicho Estado de Buenos Aires, el arreglo de una convención preliminar al tratado definitivo de paz y amistad que ha de celebrarse entre el Gobierno de S.
Autorizado competentemente uno de los testigos del ajuste, marcha a buscar al punto más inmediato dos azumbres de vino tinto para mojar el trato, es decir, para echar la robla; y mientras vuelve, el comprador se sienta en el suelo, saca un pesado bulto del bolsillo interior de su chaqueta, y comienza a desliarle capa a capa, como si fuera una cebolla.
Pero los bebedores se han metido en la taberna y han atado la pareja a un poste del portal, indicios todos de que sólo Dios sabe a qué hora concluirá aquello y bajo qué techo dormirán nuestros conocidos la robla de los novillos.
No hay, pues, título de propiedad que valga, si falta la fe de bautismo, el fiat del tabernero más próximo, LA ROBLA 1, para decirlo de una vez.
Cercanías Bilbao-Concordia - Valmaseda (B-1) Regional Bilbao-Concordia - Santander (R-3) Bilbao-Concordia - La Robla (León) (R-4) Otros Transcantábrico Galicia - Asturias - Cantabria - País Vasco - León (T-1) Las líneas de vía estrecha nacen en el siglo XIX en la cornisa cantábrica para salvar las dificultades orográficas, debido al elevado coste que suponía la instalación de tendidos de vía ancha.
También tuvo responsabilidades en Jefatura de Obras Públicas del Sur de España y en las Obras del Puerto de Bilbao. Realizó trabajos para el proyecto del Ferrocarril de la Robla, del que fue Director General durante cuatro años (1918-1922).
La desaparición total del castillo se produce a finales del siglo XIX, cuando sus piedras se utilizan para la construcción del tren de vía estrecha Bilbao-La Robla.