Juan Manuel de Rosas

Rosas, Juan Manuel de

 
(1793-1877) Político y militar argentino. Investido gobernador de Buenos Aires en 1829 y en 1835; con la plenitud de poderes, gobernó despóticamente, pero impuso el orden y afianzó el régimen federal. Emprendió entonces una política de impulso a la expansión ganadera de la Pampa y al comercio exterior, y para asegurar que esta no pudiera ser perturbada por la agitación política, asumió abiertamente una dictadura.
Ejemplos ?
De 1828 a 1830 vivió en Burdeos, desempeñándose como cónsul nombrado por el gobernador Manuel Dorrego Regresó al Río de la Plata, y por varios años más intentó crear diversas empresas; durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas emigró a Montevideo.
En noviembre de 1838, debido a su negativa a prestar juramento al régimen del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas y a la persecución de la Mazorca -organización parapolicial creada por Rosas para atemorizar a sus adversarios- se disolvió el Salón Literario, formándose una logia llamada "La joven argentina", cuyos estatutos fueron confiados a Alberdi.
Durante el período de gobierno de Juan Manuel de Rosas en Buenos Aires, el río Uruguay se abrió a la navegación y se fomentó la exportación por vías acuáticas.
Hacia 1765, el cacique mapuche-huiliche Llanquitur con su tribu —junto a su hermano Paillatur— ya se habían asentado en estas llanuras, comenzando con nuevas depredaciones a las estancias hispanas, como en la desembocadura del río Salado ya que se había establecido una «Estancia Real» en el rincón entre el río citado y el Samborombón, defendida y financiada por el nuevo comandante general Clemente López de Osornio —futuro abuelo materno de Juan Manuel de Rosas— nombrado primer alcalde de la Hermandad del «Pago de la Magdalena» que se había asociado con el comerciante Juan Noario Fernández (cuyo verdadero nombre era Jenuario) quien fuera propietario de la estancia «Rincón de Noario»...
Sin embargo, en septiembre de 1830 una delegación boroana viajó a Buenos Aires y firmó la paz con el gobernador federal Juan Manuel de Rosas y luego enfrentaría al grupo expincheirista del cacique pehuenche Martín Toriano quien cayera muerto, en el que también participaran los recién llegados del Ngulu Mapu de la Araucanía, siendo éstos Calfucurá con su hermano Antonio y su sobrino Manuel Namuncurá, entre otros.
Por esos años también escribió un cuento en colaboración con Borges, «La fiesta del monstruo», en el que hacen una grotesca parodia de un obrero peronista que funciona como una crítica al gobierno, de la misma manera que El matadero de Esteban Echeverría era una parodia y una crítica a los seguidores y la figura de Juan Manuel de Rosas.
En la Argentina, el revisionismo histórico, muchas veces actuando como sostén intelectual del peronismo, se centró en la reivindicación de la figura de Juan Manuel de Rosas y otros caudillos, enfrentándose con la historiografía oficial fundada sobre la obra de Bartolomé Mitre.
Corradi escribió: «...luego de que Justo José de Urquiza hubiera derrotado a Juan Manuel de Rosas en Caseros (1852), los soldados brasileños que formaban el Ejército Grande de aquél, sorprendieron a los porteños (más bien, a los mazorqueros apostados en el campamento y cárcel de los Santos Lugares de Rosas, actual Partido de San Martín) cantando esas guajiras ya acriolladas y en son de burla o crítica, señalaron que estos entonaban 'milongas'».
El último en llevar este título fue Juan Manuel de Rosas que, en los últimos años de su gobierno, fue elegido jefe supremo de la Confederación, adquiriendo poder efectivo en el resto del país.
En 1829 se alojó en la estancia de Gervasio Rosas, hermano de Juan Manuel de Rosas y amigo de su padre; aunque el objetivo de la familia era que se formara como hombre de campo, este se interesaba más en los libros; al poco tiempo Gervasio Rosas lo devolvió a su casa con estas palabras:.
Que su sable corvo favorito, el de las batallas de Chacabuco y Maipú, fuera entregado al gobernador porteño Juan Manuel de Rosas, «como una prueba de la satisfacción que, como argentino, he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla».
Después de 1827 no volvió a figurar en funciones públicas, pero apoyó los gobiernos federales de Manuel Dorrego y Juan Manuel de Rosas de quien fue asesor.