José de Sigüenza

Sigüenza, José de

 
(1544?-1606) Historiador y teólogo español. Perteneció a la orden de san Jerónimo. Autor de Historia de la Orden de San Jerónimo (1600).
Ejemplos ?
Los datos sobre su vida y obra se deben fundamentalmente a fray José de Sigüenza quien, en su Historia de la Orden de San Jerónimo, relata con detalle los avatares de la construcción de El Escorial, entre los que se incluyen las labores de Navarrete.
Pellegrino Tibaldi afirma haberle conocido en Roma en la década de 1550, lo que vendría a corroborar la información del padre José de Sigüenza de su estancia en Italia.
En 1576 entregó Abraham y los tres ángeles, considerada por el padre José de Sigüenza su mejor obra, pero no tuvo tiempo de concluir el encargo real y sólo le entregó ocho cuadros, ya que falleció el 28 de marzo de 1579 en Toledo.
osé (Martínez) de Espinosa, más conocido como Fray José de Sigüenza (Sigüenza, 1544 - El Escorial, 22 de mayo de 1606), habitualmente citado como Padre Sigüenza, fue un monje de la Orden de San Jerónimo, historiador, poeta y teólogo español a caballo entre los siglos XVI y XVII.
Dejó los estudios y tomó el hábito de monje jerónimo en el Monasterio de Santa María del Parral, en Segovia, el 16 de junio de 1566; profesó el 17 de junio de 1567 y cambió su nombre por José de Sigüenza.
Por su parte, Miguel de Unamuno escribió en 1920:: Uno de los más grandes escritores con que cuenta España –y en el respecto de la lengua, si otros le igualan, no se puede decir que haya quien le supere– es el P. fray José de Sigüenza...
En 1605 el fraile José de Sigüenza de la Orden de San Jerónimo atribuyó la autoría de esta obra al también jerónimo fray Juan de Ortega: Por la época en que se publicó Lazarillo, Juan de Ortega era General de los Jerónimos, lo cual explicaría que el libro apareciese sin autor.
Fray José de Sigüenza recogía en su Historia de la Orden de San Jerónimo que en la Diócesis de Calahorra, en el lugar de Toloño, existía una ermita en la que vivían algunos ermitaños dedicados a la vida espiritual y penitente en lo más alto de la cumbre.
La utilización aquí de los grutescos, destacados por fray José de Sigüenza como un tipo de obra nuevo, combinaba motivos clásicos y religiosos, cargados de contenidos morales, con la decoración vegetal y geométrica.
Esta decoración fue pintada por Pellegrino Tibaldi (Peregrín de Peregrini), en estilo renacentista manierista, siguiendo el programa iconográfico del Padre José de Sigüenza.
Es de estilo clásico-renacentista, y está hecha con maderas finas como la caoba, el cedro o el ébano. Fray José de Sigüenza dijo en su momento que se trata de «la más galana y bien tratada cosa que de este género...
En primer lugar, están el Salón Alto y el Salón de Verano. Ambos son señalados, por el Padre José de Sigüenza, como las «dos piezas supletorias» de la biblioteca.