José María de Cossío

Cossío, José María de

 
(1893-1977) Escritor español. Autor de trabajos de crítica literaria: Fábulas mitológicas de España (1952) y Cincuenta años de poesía española: 1850-1900 (1960).
Ejemplos ?
Casta andaluza: Según José María de Cossío, debería ocupar el primer lugar en consideración por haber sido la que ha logrado el prototipo y epítome del toro de lidia.
Pablo Pedro de Astarloa en sus admirables Discursos filosóficos sobre la primitiva lengua Bilbao, 1822. José María de Cossío, "Una biografía de Don Preciso" en Revista de Bibliografía Nacional, Madrid, 1944, pp.
Fueron populares las apariciones de Valle-Inclán, Federico García Lorca y Alberti. Residió la tertulia dirigida por José María de Cossío en los años cuarenta.
Es sobrino del académico y autor de la Enciclopedia El Cossío, José María de Cossío; biznieto del escritor y periodista Francisco de Cossío; tataranieto del pedagogo e Historiador del Arte Manuel Bartolomé Cossío y sobrino del rejoneador, formando parte de la cuarta generación de una familia estrechamente ligada al mundo del toro, el periodismo y la literatura.
Trabajo en el 2003 de investigación “José María de Cossío y su entorno futbolístico” fue calificado de sobresaliente en el programa de doctorado “Pensamiento, Lengua y Cultura” del Departamento de Filología de la Universidad de Cantabria.
Entre los miembros del llamado Novecentismo destaca en primer término Eugenio d'Ors, uno de los más importantes críticos de arte de la Europa del siglo XX, así como Ramón Pérez de Ayala (Las máscaras, Nuestro Séneca y otros ensayos), Rafael Cansinos Asséns, José María de Cossío, Américo Castro, Ramiro de Maeztu, Andrés González-Blanco, Juan Ramón Jiménez, José Ortega y Gasset, este último de aspiración más teórica que crítica en obras como Ideas sobre la novela, La deshumanización del arte o Meditaciones del Quijote.
Según José María de Cossío, Palacio es poeta con el que::«Nunca ha de haber seguridad de su constancia en el tono que inicia que, sin llegar a los extremos de sus sonetos filosóficos, ha de ingerir en los momentos más graves el sarcasmo o la burla y en los más festivos e ingeniosos la admonición moral o la reflexión patética».
En la segunda ocasión, a la Academia llegó la advertencia de cómo el Gobierno vería con «sumo desagrado la elección de aquel candidato», aunque Gregorio Marañón fue su valedor y once académicos alzaron su voto en blanco: Ramón Menéndez Pidal, Dámaso Alonso, José María de Cossío, Vicente García de Diego, Pedro Laín Entralgo, Palacios, Gerardo Diego, Cantón, Vicente Aleixandre y Camilo José Cela).
Pero también, aun de muy distinta naturaleza, fueron críticos muy leídos o relevantes Enrique Díez Canedo, José María de Cossío, Federico de Onís, Guillermo de Torre, Guillermo Díaz-Plaja, entre otros muchos y vinculados a diversos sectores académicos o artísticos.
Adonais, 1947. Poemas del toro y otros versos, M., Afrodisio Aguado, 1949 (Prólogo de José María de Cossío). Canción sobre el asfalto, M., Los Poetas, 1954 (Premio Nacional de Literatura).
Sus poesías fueron publicadas en 1952 con un fundamental prólogo de José María de Cossío, y se enmarcan dentro del patetismo romántico, aunque prefiera exponer su sentimiento por medio de una métrica clásica, en particular la estrofa sáfica, pues siempre le preocupó de modo especial el cuidado formal e incluso realizó algunas innoaciones métricas que fueron discutidas por sus contempóráneos.
Así, el escritor José María de Pereda tituló uno de sus libros Escenas montañesas; Buenaventura Rodríguez-Parets también hizo aparecer La Montaña en muchos de sus títulos (Cuentos de La Montaña, Mitos y supersticiones de La Montaña, Estudio sobre los refranes y el refranero montañés, etc.); igual hicieron otros, como José María de Cossío y Tomás Maza en su Romancero popular de La Montaña.