José Antonio Porcel

Porcel, José Antonio

 
(1720-89?) Poeta español. Pertenece a la escuela clasicista bucólica. Autor del poema Adonis.
Ejemplos ?
En él un pastor, de nombre Alfeo, llora los desdenes de Filis junto a las ruinas del Alcázar de Toledo con un nuevo tono, reconcentrado e intimista. Leopoldo Augusto de Cueto le atribuyó otro poema, El juicio final, que parece ser obra de José Antonio Porcel.
de Leopoldo Augusto de Cueto (Rivadeneyra, Madrid, 1869) Contiene el "Bosquejo histórico-crítico de la Poesía Castellana en el siglo XVIII" de Cueto y ediciones de las obras de Gabriel Álvarez de Toledo, Eugenio Gerardo Lobo, Diego de Torres y Villarroel, Jorge Pitillas, Ignacio de Luzán, Alonso Verdugo y Castilla, José Antonio Porcel, fray Diego González, Vicente García de la Huerta, José Cadalso, José María Vaca de Guzmán, Félix María Samaniego y José Iglesias de la Casa.
“La fábula, dentro de sus reducidas proporciones, es excelente”, opinaba Cossío, y, desde luego, Alfeo y Aretusa es probablemente el poema más notable de José Antonio Porcel.
José Antonio Porcel y Salablanca (Granada, septiembre de 1715 - Granada, 21 de enero de 1794) poeta español. Era hijo bastardo de don Fernando Porcel Menchaca, en cuya casa se crio con el nombre de José Antonio Sánchez del Olmo.
El conde de Torrepalma presentó una Fábula de Pan y Siringa todavía inédita, y José Antonio Porcel presentó esta Fábula de Acteón y Diana.
Las investigaciones de José María de Cossío apuntan a que el Adonis de Pedro Soto de Rojas es el principal punto de apoyo de las églogas de José Antonio Porcel.
El primero de octubre de 1750 leyó en el mismo lugar una simpática censura de su propio poema. José Antonio Porcel, con todo, no dio sus églogas a la imprenta.
La concurrencia aumentó a lo largo de 1749, con la incorporación de autores como Blas Antonio Nasarre, Diego de Torres Villarroel, Luis José Velázquez, Ignacio de Luzán y José Antonio Porcel.
El Adonis es un poema de José Antonio Porcel a la edad de veinticinco años, es decir, hacia 1740-1741. Sabemos que el Trípode le había confiado la escritura de estas églogas y que Alonso Verdugo trabajaba por aquellos días en Deucalión, un poema de aliento similar.
José Villarroel, "El Zángano".. Agustín de Montiano, "el Humilde". José Antonio Porcel, "el Aventurero". Luis José Velázquez, marqués de Valdeflores, "el Marítimo".
Según parece, José Antonio Porcel pretendía que el verso “no hay amor en las selvas con ventura”, que se repite una y otra vez en el texto, era un compendio de la intención moral de las églogas.
Se conservan también los poemas Adonis y Deucalion del conde y otros poemas menores. Entre 1741 y 1742 debió José Antonio Porcel, ahora Caballero de los Jabalíes, leer sus églogas venatorias sobre Adonis.