Jesús

Jesús

1. ¡Jesús! o ¡Jesús, María y José! o ¡Jesús, mil veces! interj. coloquial Exclamaciones con que se manifiesta admiración, sorpresa, susto, dolor, queja, lástima y, a veces, alivio.
2. en un decir Jesús o en un Jesús o sin decir Jesús loc. adv. coloquial En un instante, muy deprisa en un decir Jesús se presentó en mi casa para contarme lo sucedido.
NOTA: Nombre científico: (Sequencia no identificada)

Jesús

 
hist. relig. y teol. V. Jesucristo.
hist. relig. Escritor judío, hijo de Sirach, que hacia el año 200 a C reunió una colección de sentencias que en la Vulgata forman el llamado Libro del eclesiástico.
Traducciones

Jesús

Jesus

Jesús

Jésus, à tes souhaits

Jesús

Jesus

Jesús

Ježíš

Jesús

Jesus

Jesús

Jeesus

Jesús

Isus

Jesús

Gesù

Jesús

イエス

Jesús

예수

Jesús

Jezus

Jesús

Jesus

Jesús

Jezus

Jesús

Jesus

Jesús

พระเยซูคริสต์

Jesús

İsa

Jesús

chúa Giê-su

Jesús

耶稣

Jesús

Исус

Jesús

耶穌

Jesús

SMJesus
¡Jesús! (indicando sorpresa) → good heavens!; (al estornudar) → bless you!
en un decir Jesúsbefore you could say Jack Robinson
Ejemplos ?
ANIVERSARIO LUCTUOSO DEL GENERAL MANUEL AVILA CAMACHO El C. J. Jesús González Gortázar: -Señor Presidente, pido la palabra. El C. Presidente: -¿Con qué objeto, señor diputado?
o frío, o... ¡Jesús, no quiero pensarlo!, le pegaba fuego a Madrid, o me saltaba la tapa de los sesos! ¡Transija usted, pues, y, ya que no acepta que vivamos juntos como dos hermanos (porque el mundo lo mancha todo con sus ruines pensamientos), consienta que le señale una pensión anual, como la señalan los reyes o los ricos a las personas dignas de protección y ayuda...
Proveedor General — Domingo Pérez Teniente Ayudante Cirujano— Angel Cándia, Sub-tenientes Ayudante Cirujano— Fray Antonio de San Alberto, José Manuel Molina, Rodrigo Sosa, Juan Briseño, José Gomez, Juan Manuel Pino, Fray José Maria de Jesús, Fray Agustin de la Torre, Fray Pedro del Cármen, Fray Toribio Luque, José Mendoza, José Blas Tello, José Maria Iñigues, José Félix Bogado, Rufino Zado, Juan Esteban Pedernera, Francisco Ancieta, José Maria Villanueva, José Maria Prieto y Juan José Herrera.
El C. Jesús González Gortázar: -H. Cámara de Diputados: El próximo 13 de octubre se cumplirán 30 años del fallecimiento de un gran mexicano, quien fuera llamado por nuestro pueblo "Presidente Caballero", el General de División don Manuel Avila Camacho.
¿Quién no había de conocerte por ese porte de príncipe real que Dios te ha dado? ¡Y que haya madre que para tales hijos! ¡Jesús! ¡Deja que te dé un abrazo, hijo mío!
Alrededor del Jesús de quince años van juntándose las paredes de la cripta, que parece trasudarlos, docenas de chiquillos, otros bambinos, pero feos, encanijados, sucios, envueltos en andrajos o desnudos mostrando la enteca anatomía.
Y como la humildad es el reducto en que se abroquelan los tontos, o mejor dicho, en que debieran abroquelarse, nuestro pavo, humildemente, determinó pedir a quien fuese más que él y que todos, que le hiciese, de la noche a la mañana, brotar talento. Su ruego se dirigió al Niño Jesús, que se veneraba en la casa cuyo corral habitaba el pavo.
Conque pueden ustedes acostarse y disponer, en cuanto sea de día, que me conduzcan en una camilla al Hospital general. He dicho. -¡Jesús, qué hombre! -exclamó horrorizada doña Teresa.
Una tarde, a eso de las seis, los ladrones que habían salido de servicio aquel día a las órdenes del segundo de Parrón, regresaron al campamento, llevando consigo, maniatado como pintan a nuestro Padre Jesús Nazareno, a un pobre segador de cuarenta a cincuenta años, cuyas lamentaciones partían el alma.
Su suerte sería la misma de sus compañeros..., sólo que éstos ignoraban el triste sino, y la víspera de su degollación comerían con el mismo apetito la ración de salvado, y tragarían las duras nueces, sin protesta. Entonces conoció nuestro pavo por qué le decía Jesús, con su risa de hoyuelos: -Pero, ¿tú sabes lo que pides?
Por lo tanto, mando se imprima, publique, circule y se dé el debido cumplimiento. Monterrey, Noviembre 4 de 1857. Santiago Vidaurri, Gobernador. Jesús Garza González, Secretario.
-¡Eso es! ¡Búrlese usted ahora de mi mala voz! -¡Jesús, qué diantre de hombre! ¡Yo no me burlo de usted ni el caso lo merece! ¡Yo he estado a punto de llorar, y he bendecido a usted desde lejos, cada vez que le he oído cantar aquellas coplas!