Isis

Isis

 
mit. Diosa egipcia, esposa de Osiris y madre de Horus. En Grecia y Roma se la identifica con Deméter y Afrodita, respectivamente.
Ejemplos ?
De Isis...
-También he pensado.- dijo Isis- que si Amón Ra no hubiera hipotecado nuestra creación a la hidra sedienta de agua, habríamos detectado que el producto de nuestro sudor acarrearía tanta hipocondría en nosotros.
Adelante. Isis Ochoa: Con mucha emoción, trabajando muy duro en informarle al país en los avances y los logros de la Gran Misión Vivienda Venezuela, toda la comunidad de acá de Ciudad Lossada, muy alegre, muy feliz porque está viendo un sueño realidad, efectivamente Comandante, se está cumpliendo con una deuda, dignificando a las familias, hermanos del pueblo wayú.
He aquí Lucio, libre de sus antiguos tormentos, y que, gracias a la protección de la gran diosa Isis, triunfa de su propia suerte.
on las sedas de Persia mal velados el seno impuro y la marmórea espalda, y al par mustios y ajados el color de la tez y la guirnalda, que en el festín ciñó, de húmeda yedra, la matrona del Lacio, las rosas ve con que el umbral de piedra cubre de su palacio cada noche el amor, de su honra insulto; mézclase al coro de los himnos griegos, que a Isis consagra el vergonzoso culto, y murmurando sáficos de Horacio, del circo acude a los sangrientos juegos o ama del foro el popular tumulto.
Queda inaugurada esta etapa de 2050 nuevas viviendas en Ciudad Lossada en Maracaibo, la Gran Misión Vivienda Venezuela. Muchas gracias Isis, muchas gracias “Pancho”.
Desde el tres veces más grande, el Hermes, hasta nuestros días, la mano humana ha podido apenas alzar una línea del manto que cubre a la eterna Isis.
El francés y el ciudadano de Pompeya tomaron las calles de la Fuente de la Abundancia, de los Teatros, pasaron junto al colegio y el templo de Isis, el taller del estatuario, y entraron en el Odeón o teatro cómico por una entrada lateral.
luego intervino el gobierno ese terreno, lo rescatamos y vamos a ver, cómo marcha el proyecto de Ciudad Lossada; no Ciudad Lossada no, perdón, sí, Ciudad Lossada, Ciudad Socialista Lossada. Le doy el pase, antes que se ponga oscuro, Isis Ochoa, en Maracaibo.
Parte de los Suevos adora a Isis; de donde les haya venido esta religión extranjera no es cosa averiguada, aunque la estatua de la diosa, que es hecha en forma de nave libúrnica muestra habérsela traído por mar.
París, la metrópoli, les abre sus puertas como las abrió Roma a los cultos de Mitra y de Isis; hay cincuenta centros teosóficos, centenares de sociedades que investigan los misteriosos fenómenos psíquicos; abandona Tolstoi el arte para hacer propaganda práctica de caridad y de altruismo, ¡la humanidad está salvada, la nueva fe enciende sus antorchas para alumbrarle el camino tenebroso!
Pero los que reciben antes que nadie los primeros rayos del sol naciente, los etíopes, los arios y los egipcios, poderosos por su antiguo saber, son los únicos que me honran con mi verdadero culto; sólo ellos me llaman por mi verdadero nombre: la reina Isis.