Homero

Homero (Hómēros)

 
(ss. ¿IX-VIII? a C) Poeta griego. Al parecer fue un poeta errante (aedas) que utilizó para la composición de sus poemas antiguas tradiciones y cantos de otros aedas. La crítica ha dudado de su existencia y de la paternidad de sus obras. Se le atribuyen la Ilíada y la Odisea, entre otras obras.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

Homero

Homer

Homero

SMHomer
Collins Spanish Dictionary - Complete and Unabridged 8th Edition 2005 © William Collins Sons & Co. Ltd. 1971, 1988 © HarperCollins Publishers 1992, 1993, 1996, 1997, 2000, 2003, 2005
Ejemplos ?
Esquilo se burla de nosotros cuando nos dice que Aquiles era el amante de Patroclo, él que no sólo era más bello que Patroclo, sino que todos los otros héroes. Era todavía imberbe y mucho más joven, como dice Homero.
Entre las aberturas de la Tierra hay una, precisamente la mayor, que atraviesa toda la Tierra. De ella habla Homero cuando dice «muy lejos, en el abismo más profundo que hay bajo la Tierra».
Sócrates: ¿Y en aquellos que no dicen las mismas cosas? Por ejemplo, Homero y Hesíodo ¿no hablan del arte divinatorio? Ion: Seguramente.
Ion: Eso es evidente. Sócrates: ¿Por qué razón estás versado en las obras de Homero y no lo estás en las de Hesiodo, ni en las de los demás poetas?
Plutarco, en la Vida de Foción, sumo filósofo y general invencible, dice que, estando Atenas en la postrera ruina por las armas de Filipo, rey de Macedonia, llegó nueva que Filipo era muerto; y como los viles y abatidos consultasen que por la muerte de tan grande enemigo se hiciesen a los dioses sacrificios públicos, alegrías y juegos, Foción, ásperamente, lo estorbó, diciendo era señal de ánimo cobarde y confisión vergonzosa del temor rústico de la república hacer fiestas por la muerte de su enemigo, y reprehendió con unos versos de Homero a Demóstenes, porque habló mal de Alejandro su hijo de Filipo.
Se hizo con este medio expeditivo; dedicó una gran cantidad para compra de esclavos. Uno que supiera de memoria a Homero, otro Hesíodo, y aún designó nueve para los nueve poetas líricos.
Pero resulta que las más recientes novedades traídas por el de los pies alados, Hermes, indicaban que ya de nada servían las hazañas de sus notables hijos e hijas; ni Hércules ni Aquiles ni Héctor ni Odiseo; es más, ni Homero que los engreídos historiadores daban también por inexistente, debía ser tomado en cuenta en las escuelas.
Homero y la mayor parte de los poetas llaman a este lugar el Tártaro. Allá es donde van a parar todos los ríos y de allí salen. Cada uno de ellos tiene la naturaleza de la tierra por encima de la cual corre.
Entonces Homero y Virgilio (a quien tanto debe el género humano, como ellos te deben a ti por haberlos hecho conocidos de más naciones de aquellas para quien escribieron) te asistirán muchos ratos, y con eso estará seguro todo el tiempo que les entregaren para que te le defiendan.
Poeta es una denominación común, por tanto que es un nombre que se dá a todos los que hacen versos, pero entre los griegos ha devenido como distintivo de uno solo: al oír se ha de entender Homero.
Ion: Sí, Sócrates, pero no como Homero. Sócrates: ¿Por qué? ¿hablan peor? Ion: Sin comparación. Sócrates: ¿Y Homero habla mejor? Ion: Sí, ciertamente.
Por muchos sean ejemplo Alejandro el Grande y Julio César. Alejandro, oyendo la Ilíada, de Homero, se armaba el ánimo y el corazón.