Hernando del Pulgar

Pulgar, Hernando del

 
(1436-93) Prosista castellano. Sirvió a Enrique IV y a los Reyes Católicos. Autor de las Letras o cartas y Claros varones de Castilla (1486).
Ejemplos ?
Por otra parte, hubo autores que escribieron biografías de grandes generales o soldados españoles al modo de Plutarco, como Hernán Pérez del Pulgar, que escribió por mandato del emperador la de Gonzalo Fernández de Córdoba, con el título de Breve parte de las hazañas del excelente nombrado Gran Capitán; también escribieron biografías de militares humanistas como Fernán Pérez de Guzmán (Generaciones y semblanzas) y Hernando del Pulgar (Claros varones de Castilla).
De él hace este retrato el cronista Hernando del Pulgar (1436-1493): Nacido supuestamente hacia 1386, en la parroquia de San Lorenzo de Illa, provincia de Orense, era hijo de Pedro de Villandrando, señor de Bambiella y conde de Ribadeo, y de Aldonza Díaz de Corral (otras fuentes la llaman Inés de Corral), “personas limpias y de estado noble”, según Hernando del Pulgar que menciona, sin embargo, como lugar de nacimiento del futuro guerrero, la villa de Valladolid.
En Claros varones de Belken (1986), la última en aparecer primero en español, reaparecen los personajes de Jehú y Rafa durante su experiencia en Corea, sus estudios en la Universidad de Texas en Austin, y sus comienzos como profesores de instituto. El título de la novela es una referencia al Libro de los claros varones de Castilla (1486), de Hernando del Pulgar.
¿No es digno de admiración que lo que siempre fue extraño y ajeno a la mujer, más que lo contrario a su contrario, eso mismo se encuentre en ésta ampliamente y como si fuera connatural a ella?». Hernando del Pulgar: «Muy buena mujer; ejemplar, de buenas y loables costumbres...
Revista Hidalguía, nº 120, 1973 Hernando del Pulgar, Libro de los claros varones de Castilla, 1486 Rafael del Castillo, Rodrigo de Villandrandos, Madrid, 1859.
Lucena, dice una crónica, emsistió con los Reyes que no oviese inquisición y que debían ser tratados como infieles y no como herejes, y utilizar las razones y los halagos para convencerles y no coaccionarlos con castigos. Hernando del Pulgar, por su parte, denunció la actuación de los inquisidores ante el arzobispo de Sevilla en una carta en la que le dice que en Andalucía miles de jóvenes conversos Las familias de los condenados van más lejos y denuncian directamente al papa la crueldad de los inquisidores.
Los castillos de Cambil y Alhabar, éste último también llamado Harrabal por Hernando del Pulgar, fueron de los que tuvieron bastante importancia estratégica, por lo cual los Reyes Católicos dispusieron expulsar de ellos a los musulmanes españoles antes de emprender la reconquista de Granada.
Alfonso Martínez de Toledo da cabida a la lengua de la calle en sus textos Los biógrafos Fernán Pérez de Guzmán y Hernando del Pulgar entre otros muchos confieren gran importancia al hombre y a sus méritos sobre la tierra siguiendo el modelo de Plutarco, utilizando ya una prosa nítida y equilibrada sin excesivos cultismos.
Como con el nacimiento, hay distintas versiones sobre el suceso: algunos cronistas coetáneos como Hernando del Pulgar y Alonso de Palencia dan testimonio de que murió en la misma pelea, frente a los muros del castillo, o justo a continuación.
Así lo relata el cronista Hernando del Pulgar, incluida la reacción de la reina: Los conversos que no huyen se disponen a hacer frente a los inquisidores y a obligarles a que abandonen la ciudad.
La severidad de los inquisidores causa estupor y varias personas destacadas, como el cronista Hernando del Pulgar o el protonotario Juan Ramírez de Lucena, piden indulgencia para los nuevos cristianos, cuyo único crimen es la ignorancia de su nueva fe.
' Describe con detalle estas operaciones, sin citar a don Francisco, HERNANDO DEL PULGAR, Crónica de los señores Reyes Católicos, Madrid, 1953, pp.