Hans Küng

Küng, Hans

 
(n. 1928) Teólogo católico suizo. Fue profesor de teología dogmática de la Universidad de Lovaina. En 1975 se le privó de su cátedra por juzgar sospechosas de heterodoxia algunas de sus tesis. Enseñó filosofía del cristianismo, aunque Roma no reconoció oficialmente su labor docente.
Ejemplos ?
Para Hans Küng el primer artículo del llamado Niagara Creed de la conferencia Bíblica de Niágara de 1878 se formuló anticipándose a todo el movimiento fundamentalista cristiano: Se puede fechar el inicio del uso de «fundamentalista» a finales de la década de 1910, tras la enunciación en 1910 por parte de la Asamblea General de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de los Cinco Fundamentos (o fundamentales) necesarios y esenciales de la fe cristiana.
En el siglo XX, teólogos como Jürgen Moltmann, Hans Küng, John Robinson, Bishop David Jenkins, Don Cupitt, Bishop Jack Spong and Matthew Vines se enfrentaron a posiciones y entendimientos teológicos tradicionales de la Biblia.
Mientras una minoría de los clérigos más tradicionalistas llegaba a amenazar con el cisma (Marcel Lefebvre), los teólogos progresistas como Hans Küng, Hélder Câmara o Leonardo Boff profundizaron la implicación del pensamiento cristiano en la realidad social desde un compromiso muy distinto al que representaba la Democracia Cristiana, situada en el centro-derecha político.
Algunos fieles y teólogos, como Hans Küng, han rechazado la existencia del infierno por considerarla incompatible con el amor del Dios omnipotente.
Entre otras cosas les correspondía decidir la correcta enseñanza «apostólica» sobre la base de la «sucesión apostólica». Los obispos, explica Hans Küng, desplazaron a los doctores carismáticos, y también a los profetas y a las profetisas.
Entre estas controversias la más célebres fueron: Durante su pontificado, la Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida entonces por el cardenal Joseph Ratzinger (su sucesor en el papado como Benedicto XVI) prohibió la enseñanza a teólogos católicos como Leonardo Boff, dentro de un exitoso movimiento para aislar y neutralizar a los promotores de la Teología de la Liberación en América Latina, o Hans Küng, uno de los más destacados teólogos católicos etiquetados como "progresistas".
En 2009 el sacerdote suizo Hans Küng —al que la Santa Sede anuló en 1979 su autoridad para ejercer teología católica— pidió la dimisión del Papa ante lo que consideró «una cadena de errores en los que Benedicto XVI ha ido poniendo obstáculos en el diálogo de las iglesias cristianas entre sí y con otras religiones».
Al solidarizarse con Sobrino, el teólogo Benjamín Forcano lamentó la persecución que el Vaticano estaba realizando contra teólogos como De Lubac, Danielou, Congar y Cheng, Ernesto y Fernando Cardenal, Leonardo Boff, Gustavo Gutiérrez, Hans Küng, Bernard Häring, Karl Rahner, Edward Schillebeeckx, Johann Bapotist Metz, Charles Curran o Giulio Girardi: "esa generación de teólogos fue brillante y maravillosa, -dijo entonces Forcano- fueron los que hicieron el Concilio Vaticano II".
Entre estos cánones estaba el del cargo del episkopos u obispo que pasó a ser quien decidía la correcta enseñanza «apostólica» sobre la base de la «sucesión apostólica». Según Hans Küng, los obispos desplazaron a los doctores carismáticos, y también a los profetas y a las profetisas.
Brand, Yves Congar, Hans Küng, Johann Baptist Metz y Karl Rahner cofundador de la revista Concilium, una de las más destacadas en teología modernista.
Por razón de su cargo fue también el responsable de estudiar la compatibilidad de la Teología de la liberación con la doctrina católica; le compitió prohibir el ejercicio de la enseñanza en nombre de la Iglesia a teólogos disidentes como Hans Küng, Leonardo Boff y otros, varios de ellos españoles.
Fue polémico su enfrentamiento con su amigo y rival, el teólogo Hans Küng, lo cual incrementó su fama de intransigente, acusación que el propio Küng no comparte.