Hama

Hama (Hamāh)

 
Distrito del centro de Siria; 8 844 km 2 y 919 000 h. Cap., la c. homónima (229 000 h).
Ejemplos ?
6 de junio: en Siria ocurre una nueva masacre en dos aldeas de la provincia de Hama con un saldo de al menos 78 muertos civiles, muchos de ellos mujeres y niños; la oposición siria y la comunidad internacional culpan a las fuerzas leales al gobierno sirio, que vuelve a negar su responsabilidad en los hechos.
En diciembre el poder regresó a manos de civiles al elegirse presidente a Mamadou Tandja y a Hama Amadú como primer Ministro, nombrado en enero de 2000.
Después, envuelta en sedas y, encajes, tendióse en la hamaca y esperó: Los párpados entornados y palpitantes, la boca siempre sonriente, con aquella sonrisa que un poeta de hoy hubiera llamado estrofa alada de nieve y rosas.
Pero en 1863, los estadounidenses Augustus Johnson y el director Jessup seguirían las huellas de Buckhardt en Hama hasta reencontrarla.
Saif al-Din reunió un gran ejército y marchó con él a Alepo, donde los defensores le esperaban ansiosamente. Las fuerzas combinadas de Alepo y Mosul marcharon contra Saladino en Hama.
Su ejército, sin embargo, se iba reduciendo; Taqi al-Din llevó a sus hombres de vuelta a Hama mientras Nasir al-Din Muhammad y sus fuerzas se marcharon.
Sus tropas en Hama ganaron una batalla y le trajeron los despojos del enemigo, con muchos prisioneros a Saladino, que ordenó su decapitación para «lavar de basura las tierras de los Creyentes».
Regresó con sus tropas a Hama a enfrentar un ejército cruzado, que se retiró permitiendo a Saladino proclamar «una victoria que abría las puertas de los corazones de los hombres».
Saladino trajo tropas de Egipto mientras Saif al-Din realizaba levas entre los estados vasallos de Diyarbakir y al-Jazira. Cuando Saladino cruzó el Orontes, dejando Hama, hubo un eclipse de sol.
La batalla fue una victoria decisiva par Saladino que persiguió al ejército en fuga hasta las puertas de Alepo, forzando a los consejeros de as-Salih a reconocerle su dominio no solo de Damasco, sino de Homs, Hama y ciudades más cercanas a Alepo como Maarat an-Numan o Baalbek.
El Califato Abbasí le reconoció la autoridad auto concedida y le declaró «sultán de Egipto y Siria». Esta Batalla de Hama no terminó sin embargo con las luchas de poder entre ayubís y zénguidas.
Dejando a su hermano Tughtigin como gobernador de Damasco, Saladino avanzó al norte con ánimo de someter otras ciudades que antaño pertenecieron al imperio de Nur al-Din pero que tras su muerte habían devenido en casi independientes. Tomó Hama sin muchos problemas, pero evitó la poderosa fortaleza de Homs.