Guillermo de Ockham

Ockham, Guillermo de

 
V. Occam, Guillermo de.
Ejemplos ?
La gran repercusión de la novela provocó que se editaran miles de páginas de crítica de "El nombre de la rosa", y se han señalado referentes que incluyen a Jorge Luis Borges, Arthur Conan Doyle, y el escolástico Guillermo de Ockham.
En 1323, Juan XXII, que auspiciado por el rey francés había reclamado una especie de regencia sobre el trono alemán mientras no se solucionase la disputa entre los dos aspirantes al trono, se negó a reconocer a Luis como rey, alegando que éste había asumido el título sin su confirmación negándose a coronarlo como emperador del Sacro Imperio y excomulgándolo en 1324 acusándolo de herético al haber ofrecido su protección a Guillermo de Ockham, a Marsilio de Padua y a Miguel de Cesena entre otros pensadores heréticos.
El emperador Luis, apoyado por sus consejeros Marsilio de Padua y Guillermo de Ockham, apeló a un concilio universal para condenar al papa como hereje y elegir un digno sucesor, además fue una de sus excusas para deponer al papa, luego de su coronación como emperador en Roma, y hacer elegir al antipapa Nicolás V.
En dicha polémica destacó el polémico pensador franciscano Guillermo de Ockham, quien estudió la controversia entre los espirituales y el Papado sobre la doctrina de la pobreza apostólica, principal para los franciscanos, pero considerada dudosa y posiblemente herética tanto por el Papado como por los dominicos.
Promulgó la bula In agro dominico del 27 de marzo de 1329, en la que se condenaban 28 proposiciones del Maestro Eckhart (quien había fallecido recientemente), 17 como heréticas y 11 como sospechosas. Excomulgó a Guillermo de Ockham.
285-369. José Miguel López Cuétara, «Algunos conceptos filosóficos en Guillermo de Ockham», Verdad y vida, ISSN 0042-3718, Vol. 59, Nº 232, 2001.
La figura intelectual del nominalista Guillermo de Ockham, su filosofía racional y científica, expresada en lo que se ha dado en llamar la «Navaja de Ockham», es considerada parte de las referencias que ayudaron a Eco a construir el personaje de Guillermo de Baskerville, y determinaron el marco histórico y la trama secundaria de la novela.
En la novela se realiza una exposición del método científico y el razonamiento deductivo, usados hábilmente por Guillermo para resolver el misterio, recordando en ocasiones su actuación tanto a Sherlock Holmes como a Guillermo de Ockham (c.
(Physica, VIII, 1, 4). Guillermo de Ockham, refutando la metafísica tradicional que partía de Aristóteles, admitía la "probabilidad" de las cosas, así, la eternidad es altamente probable, dada la dificultad de concebir el comienzo del mundo en el tiempo.
En 1323, Juan XXII, que había reclamado una especie de regencia sobre el trono alemán mientras no se solucionase la disputa entre los dos aspirantes al trono, se negó a reconocer a Luis como rey alegando que éste había asumido el título sin su confirmación negándose a coronarlo como emperador del Sacro Imperio y excomulgándolo en 1324 acusándolo de herético al haber ofrecido su protección a Guillermo de Ockham, a Marsilio de Padua y a Miguel de Cesena entre otros pensadores heterodoxos.
Los intentos de imprimir mayor racionalidad al catolicismo ya venían estando presentes desde la cumbre de la escolástica de los siglos XII y XIII con Pedro Abelardo, Tomás de Aquino o Roger Bacon; pero ahora esa escolástica se enfrenta a su propia crisis y cuestionamiento interno, con Guillermo de Ockham o Duns Scoto).
Su elección fue apoyada por el Papa Clemente VI, quien tenía conflictos con Luis. Carlos fue considerado por un amplio sector como un títere papal ("rex por clericorum", como Guillermo de Ockham lo llamó).