Guardo

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Guardo

 
Mun. de la prov. española de Palencia; 8 718 h.
Ejemplos ?
¡Qué soledad, esposo mío: no tengo más compaña que tus amadas cartas, que beso mil veces a cada instante, y guardo sobre mi corazón como una parte de mi existencia!
POETA -Debes seguir del sol la luminosa huella, sorprenderle, robarle una centella, metértela en los ojos, y escapar. CÓNDOR -Muy bien; me guardo el fuego en las pupilas, cual si fueran volcánicas cavernas.
Digo que, queriendo decírselo, alcé la voz, pensando que tenía habla, y en lugar de pronunciar razones concertadas ladré con tanta priesa y con tan levantado tono que, enfadado el corregidor, dio voces a sus criados que me echasen de la sala a palos; y un lacayo que acudió a la voz de su señor, que fuera mejor que por entonces estuviera sordo, asió de una cantimplora de cobre que le vino a la mano, y diómela tal en mis costillas, que hasta ahora guardo las reliquias de aquellos golpes.» CIPIÓN.—Y ¿quéjaste deso, Berganza?
Fue la enfermedad caminando al paso de mi necesidad, y como la pobreza atropella a la honra y a u nos lleva a la horca y a otros al hospital y a otros les hace entrar por las puertas de sus enemigos con ruegos y sumisiones, que es una de las mayores miserias que puede suceder a un desdichado, por no gastar en curarme los vestidos, que me habían de cubrir y honrar en salud, llegado el tiempo en que se dan los sudores en el hospital de la Resurrección, me entré en él, donde he tomado cuarenta sudores. Dicen que quedaré sano si me guardo; espada tengo, lo demás D ios le remedie.
Un solo sillón, donde bajo la mirada apaciguadora de sus ojos azules, voy a leer a Shelley y a Longfellow, y el pesado cofre de hierro donde guardo las joyas, su camafeo, y el ramo de rosas de Ginebra, forman el mobiliario del cuarto.
Ahora bien, perínclitas excelencias: lo que a mí se me dice desde septiembre acá por la gente que me busca es que no hay más Dios que la razón humana, ni más rey que las masas, ni más ley que sus manifestaciones tumultuosas; se me invoca para que solemnice y sancione toda clase de rebeliones contra el Poder, contra el Trono, contra Dios mismo, contra la Historia y el sentido común; y todo ello en la mayor confianza, y ni más ni menos que si esas gentes y yo y los hombres cuyos restos guardo hubiéramos sido y fuéramos lobos de una misma camada.
Patria distante, con la que siempre enternecido sueño, como guarda el amante la imagen fiel de su adorado dueño, yo de tu imagen propia guardo en el pecho la imborrable copia, y a ti, como el exceso él de su afán enamorado calma sellándola con prolongado beso, yo doy también los besos de mi alma.
Momentos en que creemos que nuestra sensibilidad está en paroxismo, no marcan después huella en el recuerdo. En vano quiero resucitar horas que declaré inolvidables, pues ya de ellas no guardo reminiscencia ninguna.
Sé que os habéis reunido en Rutli, y allí habéis prestado juramento; sé cuánto habéis hecho, y aunque no me confiasteis nada de esto, lo guardo como sagrado depósito.
-No los tenemos. Una cantidad corta guardo yo en mi bolsillo... Pero el Cónsul de España tiene orden de entregarnos todo lo necesario para llegar al término del viaje.
Diametralmente opuestas ambas empresas, en el fondo y en el fin, si los patriotas de septiembre quieren honrarse con el parentesco de los que yo guardo, piensen como ellos y como ellos obren, o, lo que es lo mismo, dejen las cosas como estaban muchos años ha, y no se metan en dibujos liberales que aquellos heroicos varones ni de oídas conocían.
Volvióle en sí; que aquel favor bastara para libralle de la muerte dura, y luego, con melífera blandura, le dijo en lengua culta: «Si tu amor dificulta el que me debes, en tu agravio piensas tan injustas ofensas; que, aunque es verdad que Mizifuf me quiere y dice a todos que por mí se muere, yo te guardo la fee como tu esposa».