Gniezno

Gniezno

 
C. del centro-oeste de Polonia, en el voivodato de Poznan; 53 800 h. Lugar de coronación de los reyes de Polonia hasta el s. XIV.
Ejemplos ?
En los siglos posteriores Gniezno se desarrolló como centro regional de la parte oriental de Gran Polonia, y en 1238 se le otorgó la autonomía municipal por el duque Ladislaus Odonic.
Gniezno fue de nuevo lugar de coronaciones en los años 1295 y 1300. La ciudad volvió a ser destruida durante la invasión de la orden de los caballeros teutones en 1331, y tras una reforma administrativa pasó a ser condado dentro del Voivodato de Kalisz (desde el siglo XIV hasta 1768).
La catedral arzobispal fue reconstruida por el siguiente mandatario Boleslao II, quien también fue coronado rey en Gniezno en 1076.
En 1024 Boleslao I se proclama rey de Polonia (de acuerdo con otra versión esto ocurre en el 1000 o 1025 d. C.). Image:Gniezno. Napoleon Orda.jpg Catedral en Gniezno.
El emperador y el duque celebraron la fundación de la provincia arzobispal eclesiástica en Gniezno, y con un recientemente establecido obispado en Kołobrzeg para Pomerania; Wrocław para Silesia; Cracovia para la Pequeña Polonia y más tarde el ya existente desde 968 obispado en Poznań para la Gran Polonia.
Gniezno fue dañado por incendios importantes en 1515, 1613, fue destruido durante las guerras de invasión suecas en los siglos XVII y XVIII y por una plaga entre 1708-1710.
Todo esto causó una merma en la cantidad de habitantes y en su economía, pero la ciudad se alzó de nuevo en el siglo XVIII para llegar a ser el Voivodato de Gniezno en 1768.
Siglo XIX Image:Catedral de Gniezno, Gniezno, Polonia, 2014-09-17, DD 25-27 HDR.jpg Reliquias de san Adalberto Image:Codex aureus Gnesnensis.JPG Codex Aureus Gnesnensis Image:Collegium Europaeum Gnesnense.Courtyard.September 2007.JPG Collegio Europeo de Gniezno En el siglo X Gniezno atestiguó las coronaciones reales de Boleslao I el Bravo en 1025 y su hijo Mieszko II Lambert en 1025.
Las ciudades de Gniezno y sus alrededores Poznań fueron capturadas, saqueadas y destruidas en 1038 por el duque bohemio Bretislav I, quien forzó a los nuevos mandatarios polacos a desplazar la capital de Polonia de Gniezno a Cracovia.
La autenticidad de las reliquias es harto dudosa, pues, al parecer, el santo tiene dos cabezas, una en Praga y otra en Gniezno. Por sus acciones, San Adalberto hizo de Bohemia una nación importante en la Europa cristiana.
Aquí tuvo lugar el Congreso de Gniezno en el año 1000 d. C., durante el cual Boleslao I el Bravo, duque de Polonia, recibe al emperador Otón III del Sacro Imperio Romano Germánico.
Según se cuenta los polacos consiguieron conservar algunas reliquias. Actualmente, San Adalberto tiene dos tumbas, una en Praga y otra en Gniezno.