Ejemplos ?
VOTOS particulares que formulan los señores Ministros José Fernando Franco González Salas y Genaro David Góngora Pimentel, en la Acción de Inconstitucionalidad 27/2005, promovida por el Procurador General de la República en contra del Congreso de la Unión y del Presidente de la República.
Adora el pobre Genaro a la hermosa Valentina: correspóndele ella fina, pero les cuesta bien caro. Porque entre ambos a dos media viejo y celoso un tutor, y al cabo vendrá su amor a concluir en tragedia.
- Presidente Humberto Lugo Gil; secretario, Mario Vargas Saldaña; Rafael Aguilar Talamantes; Bernardo Bátiz Vázquez; Heriberto Batres García; Manlio Fabio Beltrones Rivera; Javier Bolaños Vázquez; Genaro Borrego Estrada...
Jamás del uno se aparta, ni deja el otro la dueña, que puede hacer una seña, o arrojar alguna carta. Pero por mucho que avaro la guarda el viejo y la esconde, no encuentra lugar en donde ocultarla de Genaro.
A cada paso en secreto muda casa, mas se aburre, pues por mucho que discurre jamás consigue su objeto. Y cuando más se imagina seguro en algún rincón, alcanza desde un balcón a Genaro en la otra esquina.
Imposible es libertarse de sus tretas y asechanzas; las más justas esperanzas no llegan a realizarse. Con negra intención traidora y de su toga al amparo, piensa el golilla en Genaro: mas Valentina le adora.
mala esperanza concibo. Así adora el buen Genaro a la hermosa Valentina, mas el pagarle tan fina tal vez la cueste muy caro. Poseía no lejos de Sevilla el tutor una quinta retirada y alegre a maravilla, de olivos y naranjos rodeada, con un fresco jardín embellecida, con prolijo primor enriquecida y por Guadalquivir fecundizada.
Y a través de las rejas a su Genaro enviaba Valentina sus amorosas quejas, en alas de la errante golondrina que colgaba su nido en el hueco roído de unas paredes viejas; teniendo en su prisión por compañeros los pájaros del aire y el rumor de los céfiros ligeros.
Mas ¡ay! en vano, en vano noche y día a Genaro en sus rejas esperaba. Genaro no venía, que su cuita y su cárcel no sabía, o su amor y su cárcel olvidaba.
Lloraba como siempre su destino la niña enamorada, los ojos de Sevilla en el camino, y en su Genaro el ánima extasiada: y así con triste acento daba sus ayes al nocturno viento: «¡Triste de mí que lloro »sin que mis ayes lleguen »al corazón que adoro!
Latió su corazón al percibirle con doble libertad y doble vida, y entre sus hierros con afán asida los brazos le tendió por recibirle; que ya le dijo el corazón bien claro que aquella aparición es su Genaro.
Diputado Presidente, J. García. Diputado Secretario, Genaro Morales. Diputado Secretario, Moisés Aguilar (rúbricas). Por tanto mando se cumpla y ejecute el presente Decreto y que todas las autoridades lo hagan cumplir y guardar, y al efecto se imprima, publique y circule a quienes corresponda.