Francisco de Quevedo y Villegas

Quevedo y Villegas, Francisco de

 
(1580-1645) Literato español, una de las figuras más notables del Siglo de Oro. Se caracteriza por un humorismo amargo y un implacable talento satírico. Su extraordinario dominio del idioma le permitió emplear un estilo rebuscado, lleno de antítesis y juegos de palabras. Es uno de los autores más representativos del conceptismo. Su poesía se agrupó en El Parnaso español (1648) y Las tres últimas musas (1670). Su obra en prosa es de naturaleza muy diversa: política en Política de Dios, gobierno de Cristo, tiranía de Satanás (1626), etc.; asceticofilosófica en La cuna y la sepultura (1635) y Providencia de Dios (1641). Escribió también una novela picaresca: Historia de la vida del buscón llamado Don Pablos (1626).
Ejemplos ?
loríase Madrid de tener por hijo á D. Francisco de Quevedo y Villegas tan conocido por su culto y elevado ingenio, como por las varias fortunas de su vida.
on Francisco de Quevedo y Villegas, hijo de sus obras, padrastro de las ajenas, hombre de bien, nacido para el mal, hijodalgo pero no señor, cofrade de la carcajada y hermano del Regodeo; mozo dado al mundo, prestado al diablo y encomendado a la carne que ha tenido y tiene, así en la corte como fuera de ella, muchos cargos de conciencia, que desciende de la casa de los Quevedos, por lo cual es de casa de solar; de calzas atacadas; rasgado de ojos y de vestido, ancho de frente y de conciencia, negro de cabello y de ventura, falto de pies y de dicha, largo de piernas y de razones, limpio de manos y de bolsa, dice: Que su hermana doña Embuste se se halla con muy buen dote librado en el diablo y que es mujer que tiene mucha vergüenza de ser su hermana.
Dame una limosnita/ dame las buenas pascuas / en que has nacido / Niño de rosas / dale a la gitanilla / pago de glorias // Gustó lo popular y fue tierno sin perder ingenio, por eso compuso poesía fresca y casi coloquial, así como versos eróticos y burlescos -donde imitó a Francisco de Quevedo y Villegas- y hasta llegó a glosar la Elegía Décima de Ovidio en octosílabos.
Todos papeles que muchos vieron en mi poder. Don Francisco de Quevedo y Villegas. Primera parte de la vida de Marco Bruto Escribiola por el texto de Plutarco, ponderada con discursos, don Francisco de Quevedo y Villegas Texto Fue Junio Bruto aquel varón a quien los antiguos romanos en el Capitolio y en medio de los reyes erigieron una estatua de bronce, porque constantemente libró a Roma de la disolución de Tarquino y le echó de la ciudad, sacrificando al puñal de Lucrecia el nombre de rey, que después quedó delincuente.
10.- En los escritores españoles de la Edad de Oro la idea de lo demoníaco de la razón de Estado es común; por ejemplo, en Francisco de Quevedo y Villegas (Política de Dios y gobierno de Cristo, en Obras, Madrid, Juan de Oritzia, 1724).
A estas tres pinturas firmadas, que definen a Jordán como un pintor tardo barroco madrileño de mediana inventiva, cabe agregar el dibujo de Francisco de Quevedo laureado por un angelote grabado por Francisco Gazán para la edición de la Vida y obras posthumas de D. Francisco de Quevedo y Villegas de Pablo Antonio Tarsia, publicada en Madrid en 1720 por Juan Martínez de Casas.
En la primera puede verse el blasón de los Cossío. En la segunda, que perteneció a un familiar de Francisco de Quevedo y Villegas se ve el escudo de la familia Quevedo.
Entre los escritores barrocos están, en español Luis de Góngora, Francisco de Quevedo y Villegas, Sor Juana, Bernardo de Balbuena; en catalán Francesc Fontanella, Francesc Vicenç Garcia, Josep Romaguera; en portugués António Vieira, Gregório de Matos, Francisco Rodrigues Lobo; en inglés los poetas metafísicos: John Donne, George Herbert, Andrew Marvell, Henry Vaughan y en alemán Andreas Gryphius y Angelus Silesius.
El nombre de Quevedo, lo recibe de la avenida junto a la cual se ubica, Avenida de Quevedo, en honor al escritor español del Siglo de Oro, del cual recibe su nombre y que en el año 1639 fue detenido permaneciendo preso en el Convento de San Marcos, actual Parador de Turismo, ubicado a orillas del Río Bernesga, en la margen opuesta a la del parque. El parque alberga en su interior una estatua del famoso poeta y escritor Francisco de Quevedo y Villegas.
En la capilla de su palacio-castillo el 26 de febrero de 1634 tuvo lugar la boda del escritor don Francisco de Quevedo y Villegas con doña Esperanza de Mendoza, señora de Cetina y aquí data el escritor la primera parte de "Virtud Militante: Envidia".
Félix Lope de Vega y Carpio (1562–1635), literato del Siglo de Oro. Tirso de Molina (1579–1648), literato del Siglo de Oro. Francisco de Quevedo y Villegas (1580–1645), literato del Siglo de Oro.
En sus aulas enseñaron y estudiaron grandes maestros, y hombres ilustres, como Antonio de Nebrija, Santo Tomás de Villanueva, Juan Ginés de Sepúlveda, Ignacio de Loyola, Domingo de Soto, Ambrosio de Morales, Benito Arias Montano, Francisco Suárez, Juan de Mariana, Francisco Vallés de Covarrubias, Antonio Pérez, San Juan de la Cruz, Mateo Alemán, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Villegas, Pedro Calderón de la Barca, Melchor Gaspar de Jovellanos, Andrés Manuel del Río, Fray Diego Morcillo, Blas Ortiz, etc.