Francisco de Herrera

Herrera, Francisco de

 
(1576-1656) Pintor español, llamado el Viejo. Su obra es de estilo realista y brillante ejecución.

Herrera, Francisco de

 
(1622-85) Pintor español, llamado el Mozo, hijo de Francisco de Herrera. Fue pintor de cámara de Felipe IV en 1672.
Ejemplos ?
Sin embargo de no poder apoyar esta tradición en autoridad alguna, diré ateniéndome al relato popular que el conquistador Francisco de Herrera, allá por los años de 1550, escribió a Europa pidiendo le remitiesen columnas de granito para adornar con ellas el patio de su casa en la calle de la Encarnación.
Y el señor rey Felipe Cuarto tuvo tan natural afecto a la Pintura que hoy se conservan en su guardajoyas, por las más preciosas, primorosos dibujos de su mano, habiendo dado a Diego Velázquez de Silva, su ayuda de cámara, con el hábito de Santiago, el oficio de aposentador mayor de su Palacio, y a Juan Carreño la llave de su furriera, ocupación de toda seguridad y confianza, a cuyo ejemplar nuestro felicísimo Carlos Segundo que Dios guarde, para consolador, retrato suyo (porque aun en esto no se pierda de vista la Pintura) asistido del serenísimo señor don Juan de Austria (universal Mecenas de todos los beneméritos en estas Facultades) ha honrado a don Francisco de Herrera con el puesto de maestro mayor de sus Reales Obras...
En el año de 1798, emigraron gente de Zacatecas y reconstruyen haciendas de beneficio en fundición de metales, entre las que se encuentran las de Bernárdez, San Francisco de Herrera, la Granja, La Florida, Begonia y del Carmen, en esta época comenzó a surgir el comercio con la familia Rodríguez y es entonces cuando surge la construcción de edificios fastuosamente decorados y a ocupar empleados en ranchos.
Pero el 3 de marzo de 1616 el Oidor Francisco de Herrera Campuzano desposeyó de las tierras de Tajamí, en jurisdicción del hoy Olaya, al indio Pedro Amato, para adjudicárselas a los capitanes españos Francisco de Martínez, Rodrigo de Carvajal y Bartolomé Sánchez de Torreblanca.
Más adelante, hacia 1657, entró en contacto con Francisco de Herrera el Mozo y con «la asistencia a las célebres academias de aquel tiempo feliz, y el trato de los pintores insignes que produjo aquella edad, mudó de estilo y entró en corrección, de suerte que llegó a ser por su camino uno de los eminentes de esta facultad», según el mismo Palomino.
San Alonso de Orozco, religioso agustino y escritor místico, confesor de Carlos I y Felipe II. Francisco de Herrera Maldonado, escritor, historiador y humanista que escribió el Epítome historial de la China y otras obras.
1632 - Madrid, 14 de septiembre de 1690) fue una importante figura del arte barroco madrileño en la segunda mitad del siglo XVII, y exponente de una generación de pintores-arquitectos dotados de un gran sentido decorativo que, como Sebastián Herrera Barnuevo y Francisco de Herrera el Mozo, no sólo compusieron iglesias, sino las decoraron con retablos, lienzos y pinturas al fresco, derivadas de la técnica italiana del quadro riportato.
Matías de Torres abordó gran variedad de temas y géneros con un estilo personal, aunque derivado de su maestro Francisco de Herrera el Mozo y de los modelos de Rubens y Bassano, caracterizado por el dinamismo de las composiciones, la técnica abreviada, casi abocetada y el estudio de la luz y el claroscuro.
Ángel Valbuena Prat propuso como fuente directa del tema del teatro del mundo en Calderón un fragmento de una obra de Quevedo, el Epicteto y Phocílides en español con consonantes (Madrid, 1635): Por su parte, Antonio Vilanova negó que esta obra de Quevedo fuera necesariamente la fuente directa de Calderón, pues, en su opinión, la tradición de Epicteto y Luciano en la que se inserta el auto de Calderón estaba ya suficientemente extendida en España, con diversas traducciones, como la que Francisco Sánchez de las Brozas hiciera en 1612 con el título Doctrina del estoico filósofo Epicteto que se llama comúnmente Enchiridion; los Diálogos morales traducidos en 1621 por Francisco de Herrera Maldonado o la traducción de Epícteto de Gonzalo Correas.
Este planteó un templo rectangular de grandes dimensiones que englobaba el templo y capilla anteriores. Paralelamente, el Patronato y el Cabildo propusieron la incorporación de Francisco de Herrera el Mozo a la cabeza del proyecto.
En el intradós del arco se representan figuras simbólicas de las siete virtudes y en las enjutas, dos figuras femeninas que sostienen carteles con los nombres de Diego Luca y Francisco de Herrera, fundadores de la capilla.
Esta histórica donación, con reserva de usufructo, es una de las más importantes recibidas por el Prado en varias décadas e incluye tres notables lienzos de Zurbarán, el magistral Sueño de san José de Francisco de Herrera el Mozo, las cuatro cotizadas (solo se tiraron cien ejemplares) litografías Los toros de Burdeos de Goya y dos tablas de Pedro de Campaña, autor del que el Prado no poseía ningún ejemplo.