Francisco Pizarro

Búsquedas relacionadas con Francisco Pizarro: Hernán Cortés

Pizarro, Francisco

 
(1478-1541) Conquistador español. En 1504 pasó a las Indias y estuvo al servicio de Balboa y de Pedrarias Dávila. Pizarro obtuvo de Carlos I la autorización para conquistar y poblar el Perú (1529). En 1531, al frente de 180 hombres, desembarcó en San Mateo. Pizarro entró en Cuzco (1533) y reconoció como inca a Manco Cápac II. Recibió el título de marqués de Atavillos y fundó Lima (1535).
Ejemplos ?
Asesinado Francisco Pizarro, Barbarán y su mujer vistieron el mutilado cadáver con el hábito de los caballeros de Santiago, y le dieron cristiana sepultura en el vallecito de los Naranjos anexo á la Catedral.
¡Qué habrían dicho en el otro barrio las almas de Francisco Pizarro, fundador de la ciudad, y de Diego de Agüero, su primer alcalde!
En todo caso, si existiera esa orden, al Capitán Salvador Román le cabe aún la honra de ser el verdadero fundador, así como sucede con el mismo Mercadillo en Loja, pues la orden de fundar La Zarza (Loja) la dio Gonzalo Pizarro, y con Benalcázar en Quito, pues San Francisco de Quito fue igualmente fundada por orden del representante de Francisco Pizarro, Don Diego de Almagro.
Media noche era por filo cuando un embozado escalaba, en la calle que hoy es plaza de Bolívar, un balcón perteneciente a la casa habitada por el conquistador Nicolás de Ribera el Mozo, a quien el marqués don Francisco Pizarro había favorecido con pingües repartimientos y agraciado Carlos V con el hábito de Santiago.
Antonio Picado, el secretario del marqués D. Francisco Pizarro, o más bien dicho, su demonio de perdición, hablando un día de los hidalgos los llamó Caballeros de la capa.
M.: Cinco años ha que vine de las provincias del Perú con provisiones del Marqués y gobernador don Francisco Pizarro a conquistar y poblar estas de la Nueva Extremadura, llamadas primero Chili, y descobrir otras adelante, y en todo este tiempo no he podido dar cuenta a V.
A nadie se le ha ocurrido decir que Gonzalo Pizarro fue el fundador de Loja, que Francisco Pizarro fue el de Quito ni mucho menos que Miguel de Ibarra haya sido el fundador de esta última ciudad, aunque lleva su nombre.
Este fastuoso cortejo se dirigía a la Alameda de los Descalzos, invadida con anticipación por todas las calesas y carruajes de la ciudad; recorría después las principales calles, se detenía en la puerta de la que fue casa de Francisco Pizarro, donde el Alférez Real batía el estandarte, y por fin se dispersaba en el domicilio del alcalde de primer voto.
Casi hasta mediados del siglo xvii puede decirse que no se conocieron en el Perú otros títulos de Castilla (fuera del de marqués, dado por el rey á don Francisco Pizarro) que los 'de algunos virreyes, como los marqueses de Cañete, de Salinas, de Montesclaros, de Guadalcázar y~de Mansera, y los condes de Nieva, del Villar-don-Pardo y de Monte Rey.
La función fué en la Plaza Mayor; principió á la una de la tarde, y se lidiaron tres toretes de la ganadería de Maranga. Don Francisco Pizarro, á caballo, mató el se- gundo toro á rejonazos.
II Manco Inca A Jesus Elías y Salas Despues del injustificable sacrificio de Atahualpa, se encamino Don Francisco Pizarro al Cuzco, en 1534, y para propiciarse el afecto de los cuzqueños, declaro no venir a quitar a sus caciques sus señorios y propiedades, ni a deconocer sus preeminencias, y que castigado ya e Cajamarca, con la muerte, el usurpador asesino del legitimo inca Huascar, se proponía entregar la insignia imperial al Inca Manco, mancebo de dieciocho años ,legitimo heredero de su hermano Huascar.
tan gran servicio en ganarle estos reinos de tales tiranos y tantos y tan bien armados que se los tenían ocupados, alcanzando la más gloriosa victoria que ha dado Dios a capitán general en el mundo; y pues a D. Francisco Pizarro, se tuvo por tan gran hazaña ganar estos reinos de indios, que fue ganarles a ovejas, que por ello le dieron marquesado, querría tratar allá de cómo su majestad me hiciese mercedes, y pues yo tengo cuidado en servir a todos, razón es me lo agradezcan y paguen.