Filomena

filomena

(Del gr. Psilomela, nombre de la hermana de Procne que fue convertida en ruiseñor.)
s. f. ZOOLOGÍA literario Ruiseñor, ave cantora.
NOTA: También se escribe: filomela
Gran Diccionario de la Lengua Española © 2016 Larousse Editorial, S.L.
Traducciones

Filomena

Filomena
Ejemplos ?
Una línea correrá coincidentemente con el eje del Canal de la Filomena (Canal Principal de Navegación) y será el límite al solo efecto de la división de las aguas; quedando bajo la jurisdicción Argentina las aguas situadas al occidente de esta línea.
No me dejó remar y me dijo que el mismo día que yo me fui, antes de retirarse el agua, ocurrieron dos accidentes. Primero llegó Filomena, la mujer del botero, a pedir que la señora Margarita la volviera a tomar.
Tuvieron cuatro hijos b) Natalia Vergara Lois casada con Liborio Urzua c) Victor Vergara Lois casado en 2 nupcias con Flora del Solar d) María Egipciaca casada con Mateo de la Cruz e) Agustina Vergara Lois casada con don Juan Garín f), soltero g) Rafael Vergara Lois, Soltero h) Carmen Vergara Lois, Soltera i) Matilde Vergara Lois, Soltera j) Sabina Vergara Lois, Soltera k) Filomena Vergara Lois, Soltera.
Cuando Ilitia, que preside los partos, sacó a luz al infante y éste vio los rayos del Sol, el fuerte Equecles Actórida tomó a Filomena por esposa, constituyéndole una gran dote y el anciano Filante crió y educó al niño con tanto amor como si fuese hijo suyo.
Queriendo el monte al grave sentimiento de aquel dolor en algo ser propicio, con la pesada voz retumba y suena. La blanca Filomena, casi como dolida y a compasión movida, dulcemente responde al son lloroso.
Filis hubiese vivido a ser yo su maestro, y si descendió nueve veces a orillas del mar, hubiera vuelto otras tantas, o más todavía; Dido, a punto de morir, no habría visto desde la alto de su palacio cómo la flota de los troyanos daba las velas al viento, ni la desesperación hubiese armado contra el fruto de sus entrañas a la madre cruel que se vengó de su esposo en la sangre de los comunes hijos. Gracias a mi arte, Terco, tan apasionado por Filomena, no habría por su crimen merecido convertirse en ave.
B) I) Desde el Ayuí hasta un punto situado en la zona de bifurcación de los canales de la Filomena y del Medio, el límite seguirá la línea que corre coincidentemente con el eje del Canal Principal de Navegación.
Si fuera sólo la vejez, también podría estar gorda yo.» Y doña Filomena, llamando a su hijo Manuelito, le dio orden de matar inmediatamente dos pollos: -«Y trata de que sean de los gordos,» le gritó.
Se forma, durante ese tiempo, tal cúmulo de ayuda recíproca, de atenciones continuas, de familiar cambio de ideas; reina una comunidad tan estrecha de penurias pasajeras, alegremente sufridas, y de relativos goces compartidos, que se anuda toda clase de vínculos; y apenas ocho días después de haberse emprendido la marcha, no podía ya recibir Celestino, buen muchacho, puestero de don Florencio, un mate, de manos de Filomena, hija de este mismo, sin que se le viniera a los ojos un rayo luminoso, tan intenso que a la muchacha le hacía derretir el corazón y temblequear la mano.
Siempre que entraba y la sorprendía como estaba en aquellos momentos, apenas velado el arrogante seno por la camisa llena de cintajos de colores vivos, al aire los recios brazos de piel cálida y suelto el cabello sobre las carnosas espaldas, siempre tenía para sus carnes duras y morenas, para su pecho de nodriza de la montaña, para su rostro de facciones duras y agitanadas, un borbotón de deseos en sus ojos garzos y pasionales y una frase acariciadora en los labios voluptuosos. Y aquel día... Filomena volvió a mirarse con más atención en el espejo.
Quitamos más: que no traten del carro de Apolo, la Aurora, Filomena, la Parca, Venus, Cupido, ni se quejen de cabellos, ojos, boca de su dama ni digan: que si es enfermedad y le tiene áspero, por eso se permiten médicos y cirujanos que remedien ese mal.
-gritó una de las lavanderas. -¡Vaya con la santa Filomena del primer patio! Juana, pálida a ratos, roja a otros, ya quería entrarse, ya se arrepentía y se quedaba en el umbral.