Fernán González

Fernán González

 
(932?-970) Conde de Burgos. Una genealogía comúnmente admitida le considera hijo de Gonzalo Fernández, conde de Burgos; pero la tradición medieval decía que su padre era Gonzalo Núñez, hijo de Nuño Núñez. Aprovechando las discordias del reino leonés, declaró hereditaria en su familia la dignidad condal y se constituyó de hecho en soberano de Castilla (hacia 950). El romancero y la leyenda han conservado la fama de su valor y de su altivez, esp. el llamado Poema de Fernán González.
Ejemplos ?
Al punto a Fernán González A su presencia llamó Y le dijo: Recobraos, Non saltéis otra vez, no: Procurad tener, mi yerno, Más fuego en el corazón; Non fuyáis, que aquesta vez Non oléis a almizcle vos.
Allí hablara el buen rey, su gesto muy demudado: -Buen conde Fernán González, mucho sois desmesurado, si no fuera por las treguas que los monjes nos han dado, la cabeza de los hombros ya yo os la hubiera quitado, y con la sangre vertida yo tiñiera aqueste vado.
Al interrogarle si estaba el ingeniero, me respondió que vería, y tornó diciéndome quién era, y qué es lo que deseaba. Sin impacientarme le respondí que me llamaba Fernán González, de profesión dibujante.
Hablaba de esto el insigne toldedano con entusiasmo candoroso, y su viva imaginación le anticipaba el deleite de recorrer los parajes por donde anduvieron Diego Porcellos, Fernán González y el Cid, y rastrear el ambiente en que moró la musa embrionaria del maestro Gonzalo de Berceo.
No se sabe puntualmente quando murió Nuño Nuñez Rasura; pero segun la memoria para una fundación hecha, ó que debió hacerse, por su nieto D. Fernán González, Señor de Lara, en la antigua Parroquia de Santiago de dicha Ciudad, que es sin duda la que está unida hoy á la de Santa Águeda ó Gadea, fue en el año de 862.
astellanos y leoneses tienen grandes divisiones, el conde Fernán González y el buen rey don Sancho Ordóñez; sobre el partir de las tierras, ahí pasan malas razones: llamábanse de hi-de-putas, hijos de padres traidores; echan mano a las espadas, derriban ricos mantones.
Tomara otra cabeza del hijo mayor de edad: -Sálveos Dios, Diego González, hombre de muy gran bondad, del conde Fernán González alférez el principal: a vos amaba yo mucho, que me habíades de heredar.
Y tomando la del cuarto, lasamente la miraba: -¡Oh hijo Fernán González, (nombre del mejor de España, del buen conde de Castilla, aquel que vos baptizara) matador de puerco espín, amigo de gran compaña!
A esa hora todo estará bien guardado. Su nombre es Fernán González. —No, me cambié de nombre por si acaso la mulata conociera ya, por intermedio del Rengo, mi posible participación en el asunto.
En este nuevo centro, que se ubicará junto al albergue Fernán González, los jóvenes talentos podrán desarrollar sus facultades artísticas.
Garrido Moraga, A. M. "Ensayo de ordenación conceptual del léxico en el Poema de Fernán González," parts I–III. Analecta Malacitana, Vol.
8–9 (1985–86). Garrido Moraga, A. M. "El Poema de Fernán González como objeto semiótico." Analecta Malacitana, Vol. 9 (1986), pp. 265–280.