Ejemplos ?
–Gracias, caballero –dijo don Fermín, agregando–: Rigen a los hombres y a sus cosas enigmáticas leyes, que el hombre, sin embargo, puede vislumbrar.
¡Soy otro, hermana! —Ojalá estés siempre como ahora—murmura. —Cuando Fermín compró su casa, en la empresa nada le dijeron. Había una llave de más.
Nadie se hubiera acordado de él, ni aún, desde luego, para reprochárselo, si sigue en la Península; de igual manera que nadie recordó a sus hermanos y también distinguidos soldados, pero de la independencia española, Fermín, Manuel y Justo, nuestros compatriotas carmelitanos.
Y, en cuanto al sexto capítulo de ofrecimiento que su Paternidad hace, de que de vuelta de Panamá dejará en esta Ciudad por hacerle caridad como en misión dos Padres o tres para que, sustentándolos la Ciudad o vecinos, desde luego, prediquen, confiesen y lean gramática a los niños y (a)doctrinen los negros en una casa, hasta tanto que venga la licencia de Su Majestad por una u otra vía, y entonces se tome posesión del sitio y se comience a su edificación y se cobren las mandas para el efecto, se admitió el dicho ofrecimiento y se ofrece la comodidad mejor que hubiere; y, desde luego, el capitán Fermín de Asiayn...
Tomóse la razón en el Tribunal de Cuentas de este Reino, donde queda hecho cargo al dicho Corregidor de la Cuenta que ha de dar de la Real Hacienda que fuere a su cargo, y se advierte que en la primera ocasión remita a este Tribunal testimonio auténtico de las fianzas que diere para seguridad de su oficio. Fecho, en los Reyes, en diez y nueve de Agosto de mil y seiscientos y cincuenta y tres años. Fermín de Espinal.
Titulo de Escribano Público, de Cabildo, Minas y Registros de la Ciudad de Santiago de Guayaquil, sus términos y jurisdicción en Lorenzo de Bances León, por renunciación que de ellos hizo Fermín de Asiayn Obedecimiento por la Real Audiencia.- En la Ciudad de San Francisco de Quito del Quito en diez y nueve días del mes de Junio de mil y seiscientos y treinta y cuatro años, estando los Señores Presidente y Oidores de la Audiencia y.
ugusto temblaba y sentíase como en un potro de suplicio en su asiento; entrábanle furiosas ganas de levantarse de él, pasearse por la sala aquella, dar manotadas al aire, gritar, hacer locuras de circo, olvidarse de que existía. Ni doña Ermelinda, la tía de Eugenia, ni don Fermín, su marido, el anarquista teórico y místico, lograban traerle a la realidad.
No la vamos a seguir aquí ni a dar por consiguiente noticia alguna de cómo les fue a Eugenia y Mauricio, a Rosario, a Liduvina y Domingo; a don Fermín y doña Ermelinda, a Víctor y su mujer y a todos los demás que en tomo a Augusto se nos han presentado, ni vamos siquiera a decir lo que de la singular muerte de este sintieron y pensaron.
del S. Manuel Quintero.―El P. de la Cª de R. Fermín Toro.―El sº del S. José María Pelgron.―El sº de la Cª de R. Rafael Domínguez.
Legión de GGNN; Juan Brie, Coronel, Jefe del Regimiento de G.N. Cazadores Vascos; Fermín Ferreira, Cirujano Mayor del Ejército; Juan A.
Don Pedro Fermín Cevallos dice que Machala se compone de las reliquias de la antigua Provincia Póseos o "Póceos" como escribe el señor Francisco Campos.
Por Catamarca fue electo el presbítero Pedro Fermín Sarmiento, figura de total opacidad, al punto de que no podremos nunca calificar sus ideas en lo político.