Esteban Salazar Chapela

Salazar Chapela, Esteban

 
(1902-65) Escritor español. Autor de Pero sin hijos.
Ejemplos ?
Allí conoció y trató a alguno de los más insignes exiliados como Luis Cernuda o Esteban Salazar Chapela, director a su vez del otro Instituto de España, dependiente de la República.
Montiel, Francisca (2006). “Mérimeé frente a Víctor Hugo: la correspondencia entre Esteban Salazar Chapela y Max Aub”, en M. Aznar (ed.), Escritores, editoriales y revistas del exilio republicano de 1939.
Esteban Salazar Chapela, (Málaga, 1900 - Londres, 1965), fue un periodista y escritor español. Nacido el 24 de octubre de 1900, tras aprobar el bachillerato con muy buenas notas, se matriculó en la Escuela Normal de Maestros.
También colaboró en revistas literarias y culturales como Cuadernos Americanos (México), Asomante (Puerto Rico) o Cuadernos del Congreso por la Libertad de la Cultura (París), donde publicó algunos de sus cuentos y relatos breves. En 1966, un año después de su fallecimiento, vio la luz su novela Después de la bomba. Esteban Salazar Chapela.
En diciembre de 1934 apareció en la revista madrileña Ciudad, de la que era redactor Eduardo Blanco Amor, la «Casida de los ramos»; en febrero de 1935 se publicaron en el Almanaque literario 1935 de Guillermo de Torre, Esteban Salazar Chapela y Miguel Pérez Ferrero «Casida de la muerte clara» (dedicada a Pérez Ferrero y renombrada «Gacela de la huida»), «Gacela del mercado matutino», «Gacela del amor con cien años» y «Casida de la mujer tendida boca arriba».
A comienzos de 1930, la participación de Espinosa en la revista de Giménez Caballero, La Gaceta Literaria, se reguraliza e intensifica, compartiendo durante su curso en el proyecto experiencias y páginas con colaboradores destacados como Rafael Alberti, Pedro Sainz, César Arconada, Esteban Salazar Chapela, Alfaro Polanco o Eugenio Montes, entre otros.
137 En estos cursos compartió docencia con exiliados correligionarios suyos como Margarita Comas Camps, José Castillejo, Eduardo Martínez Torner y Esteban Salazar Chapela, que acabaron sus días en Londres.