Epiro

Epiro (Apeiros)

 
Región situada al noroeste de Grecia y al sur de Albania; 9 203 km2 y 324 541 h. Cultivos mediterráneos (vid y olivos) y ganadería.
Traducciones
Ejemplos ?
Empujado por el Noto al Epiro, después que se ocultaron las infaustas Cabrillas, pasa las frías noches sin dormir, y derrama un río de lágrimas.
Ceres nos enseñó a romper la tierra con hierro, cuando ya casi faltaba bellota en el sagrado monte y sierra, y la comida Epiro nos negaba.
¿Los Cálibes dan hierro y a porfía el Ponto el venenoso castoreo; Y Epiro en dar las yeguas tiene gloria, que en Elis se aventajan con victoria?
ANA, hermana de la reina Dido. ANDRÓMACA, viuda de Héctor, robada por Pirro en el saqueo de Troya, y abandonada luego por él, se casó con Héleno, rey de Epiro.
Robada por Paris y casada luego con Deífobo, dio ocasión a la guerra de Troya. ELENO, hijo de Príamo y de Hécuba, y rey de Epiro.
Así me hace y me enfría. Tiene otra fuente Epiro, que siendo fría, y eso escriben de ella, toda hacha sin centella enciende, pero apaga la encendida.
Y aunque no encontré quien me dijese que halla Visto aquella fuente de Epiro, sin embargo, hallé quien conocía otra semejante en Francia, no lejos de la ciudad de Grenoble.
ersonas que hablan en ella: MINOS, Rey de Creta ARIADNA, Infanta, su hija FEDRA, Infanta, su hija TESEO, Príncipe de Atenas ATÚN, su criado gracioso BACO, Príncipe de Tebas RACIMO, su criado LIDORO, Príncipe de Epiro LICAS...
A los próximos, de felices frutos plantados, campos de los feacios se dirigen; el Epiro, desde ellos, y, reinada por el vate 720 frigio, Butrotos y su simulada Troya alcanzan.
CINTIA: ¿Quién puede ordenarla, sino el Príncipe de Epiro y el de Tebas, que con tantas demostraciones os sirven, y en cuestiones cortesanas apurando los discursos, por dar a entender sus ansias, lo que por sí mismos lloran, por ajenas voces cantan?
CAMILA, valerosa amazona, hija de Metabo, rey de los volscos, auxiliar de Turno, muerta a manos del alevoso Arrunte. CAÓN, troyano que dio nombre al Epiro o Caonia.
Pronto perdemos de vista las enhiestas torres de los Feacios, seguimos las costas de Epiro, arribamos al puerto Caonio, y subimos a la eminente ciudad de Butroto.