Epístola a los Hebreos

Hebreos, Epístola a los

 
bib. Libro canónico del Nuevo Testamento; escrito en forma de carta, la tradición lo atribuye a san Pablo.
Ejemplos ?
La celebración Eucarística en la Iglesia no es ni una repetición continua ni una renovación del sacrificio expiatorio que Jesús ofreció de una vez para siempre sobre la Cruz, pero es un sacrificio, porque es la conmemoración perpetua del sacrificio ofrecido sobre la Cruz y es el acto por el cual representamos sobre la tierra y nos apropiamos del que ofrece Jesucristo en el Cielo, de acuerdo a la Epístola a los Hebreos 9,11-12, para la salvación de la humanidad redimida, presentándose por nosotros en la presencia de Dios (Heb.
La Epístola a los Hebreos muestra también el contenido de la misión sacerdotal, cuando afirma: el sacerdote, escogido entre los hombres, está constituido a favor de los hombres en lo que se refiere a Dios, para ofrecer dones y sacrificios por los pecados, y puede compadecerse de los ignorantes y extraviados ya que él mismo está rodeado de debilidad (5,1-2).
Incluye el Apocalipsis, pero excluye la I Epístola de Clemente, entre otros, sin embargo, no admite la Epístola a los Hebreos y objeta el Pastor de Hermas, por no apostólico.
El primer canon neotestamentario ampliamente aceptado fue el establecido por Atanasio de Alejandría (+373) «martillo de herejes», que incluye el Apocalipsis y la Epístola a los Hebreos.
Mencionado 6 veces en los Hechos de los Apóstoles, 17 veces en las epístolas paulinas, y 1 vez en la Epístola a los hebreos, Timoteo tuvo sin dudas una marcada importancia histórica a los ojos del apóstol Pablo, quien llegó a considerarlo casi como un alter ego, como se infiere del gran elogio que traza de él en su Epístola a los filipenses, su comunidad dilecta: Más aún, el hecho de que Timoteo haya sido destinatario de dos escritos neotestamentarios, la Primera y la Segunda epístola a Timoteo escritas por Pablo o por autores que recurren a la autoridad de la tradición paulina (si se tratara de escritos pseudoepigráficos), muestra el relieve que Timoteo tuvo como pastor en el siglo I.
Tras un estudio de la epístola a los Hebreos, donde en repetidas ocasiones se señala a Jesucristo, como Sumo sacerdote del santuario celestial, los adventistas llegaron a la conclusión de que los cálculos de Miller habían sido correctos, mas no su interpretación, sino que Cristo habría pasado el 22 de octubre de 1844, del Lugar santo al Lugar santísimo del santuario celestial para comenzar con el juicio investigador.
Lutero, en su propia edición de la Biblia, degradó y relegó al nivel de unos simples apéndices la Epístola de Santiago y otros tres documentos, a saber: la Epístola a los Hebreos, la Epístola de Judas y el libro de Apocalipsis.
Por ejemplo, Hamlet príncipe de Dinamarca, se convierte en "Camelot, prince of dinmurk" y la "Epístola a los Hebreos" de San Pablo se convierte en "farced epistol to the hibruws".
El uso actual luterano del término antilegomena describe los libros del Nuevo Testamento que han logrado un lugar dudoso en el Canon. Estos son las epístolas de Santiago y Judas, 2 Pedro, 2 y 3 Juan, el Apocalipsis de Juan y la Epístola a los Hebreos.
La Epístola a los Hebreos también aparece en la lista anterior: Aunque no sería justo olvidar que algunos no han aceptado la Epístola a los Hebreos arguyendo que es disputado αντιλέγεσθαι por la iglesia de Roma, que niega que sea de Pablo.
En el Nuevo Testamento se señala en la Primera epístola a Timoteo que el hombre debe ser esposo de una sola mujer, y en Epístola a los hebreos recalca que los cónyuges se deben fidelidad y que el adulterio es un pecado contra Dios; por otra parte, según el Evangelio de Mateo quien se divorcie por la infidelidad sexual de su pareja tiene la posibilidad de casarse de nuevo sin cometer adulterio.
De estos libros, siete fueron puestos en duda: Epístola a los Hebreos, Epístola de Santiago, segunda epístola de Pedro, segunda epístola de Juan, tercera epístola de Juan, epístola de Judas y Apocalipsis.