Egeria

Egeria (Egeria)

 
mit. Ninfa que habitaba en una fuente cercana a Roma.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Durante casi veinte años se barajó la hipótesis de Silvia, o Silvina como autora del texto, hasta que en el año 1903 Mario Ferotín publica un estudio en la Revista de Cuestiones Históricas atribuyendo el mismo a la virgen española Egeria.
De esta monja hablaba San Valerio en la carta mencionada más arriba, y haciendo un resumen de su viaje que coincide en muchos puntos con el viaje relatado por el manuscrito de Arezzo: Fecha, punto de partida («de la costa occidental del Mar Océano»), etapas, duración, e incluso en algunos casos San Valerio utiliza idéntico estilo y vocabulario en la descripción del trayecto. Desde la publicación del artículo de Ferotin nadie duda de la autoría de Egeria para el pergamino de Arezzo.
Los distintos códices que se conservan de la carta de San Valerio recogen su nombre de diferentes formas: Aetheria, Echeria, Etheria, Heteria, Eiheriai o Egeria.
Montfort propusieron la grafía Egeria, por figurar así en el Liber Glossarum, anónimo del año 750, en los catálogos de la Biblioteca de San Marcial de Limoges (Itinerarium Egerie abbatisse), y en algunas variantes de la carta de San Valerio.
Egeria, también llamada Eteria, Ætheria o Etheria, e incluso Arteria o Geria, fue una viajera y escritora hispano-romana del siglo IV.
En sus escritos se revela como una mujer de profunda religiosidad pero también (en boca de la propia Egeria) de ilimitada curiosidad.
Exeria. Viaxe a Terra Santa. Edicións Xerais. Egeria, monja gallega del siglo IV. Colección personajes gallegos. Ediciones Galicia (1976) Arce, A.
Es, junto con la monja gallega Egeria, uno de los primeros monjes viajeros que establecieron contactos entre Occidente, África y Oriente Medio.
La reducción del área se acentuó durante el período 1995-2000 debido a una importante sequía asociada al fenómeno de El Niño, provocando una mortandad masiva de peces y la aparición de la maleza acuática egeria densa.
Sus poemas de entonces (L'Amour la poésie) son el testimonio de una época difícil: recaída tuberculosa y separación de Gala que se convierte en la Egeria de Salvador Dalí con ocasión de unas vacaciones comunes de las dos parejas en la casa de Dalí en Cadaqués, transformada hoy en museo.
Los bosques sagrados más importantes en Roma fueron: El Bosque de Diana, en el camino de Aricia. El Bosque de Egeria, en la Vía Appia.
Esta última forma (Egeria) se puede considerar la forma más extendida en todas sus referencias, constando esa grafía incluso en una colección de sellos españoles dedicados a este personaje.