Domenico Fancelli

Fancelli, Domenico

 
(1469-1519) Escultor italiano. Autor de la tumba de Don Juan, hijo de los Reyes Católicos y de la de los Reyes Católicos.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
En el muro izquierdo se ubica el bello sepulcro del cardenal Diego Hurtado de Mendoza que fue confeccionado en Italia por Domenico Fancelli en 1510 y bellamente tallada en mármol y adornada con lámparas de plata.
Se le han atribuido influencias de Siloé y Domenico Fancelli (por su estancia en Italia) En 1515, establece su taller en Barcelona, acompañándole tres auxiliares italianos marmolistas, venidos con él: Simón de Bellalana, Victorio Cogono y Juan Florentino.
En pintura y escultura, el gusto nórdico predominó frente al italiano hasta comienzos del siglo XVI en la mayor parte de Europa Occidental, lo que explica el éxito de artistas como los Colonia, los Egas, Gil de Siloé, Felipe Bigarny, Rodrigo Alemán o Michel Sittow (proveniente de un lugar tan lejano como el Báltico Hanseático); aunque el influjo de Italia también se dejó sentir, como demuestra el periplo europeo de escultores italianos como Domenico Fancelli y Pietro Torrigiano (menos significativa fue la emigración de pintores italianos, puesto que es fácil importar pintura, pero es más fácil importar al escultor que a las esculturas) y los aprendizajes en Italia de pintores franceses y españoles como Jean Fouquet, Pedro Berruguete o Yáñez de la Almedina.
En 1482, bajo la dirección de comenzaron las obras, que duraron hasta 1493, con donativos dispuestos por Don Hernán, y otros otorgados por los Reyes Católicos, quienes eligieron el nuevo convento para residencia de verano y enterramiento del heredero de la corona, el príncipe Don Juan, en el sepulcro realizado años después (1510) por Domenico Fancelli, por encargo de Fernando el Católico.
Esta ornamentación fue usada por Antonio Pollaiuolo en el sepulcro de Sixto IV y el primero que lo utilizó en España junto con este tipo de cama sepulcral, fue Domenico Fancelli que además transformó este ornato en grifos en el sarcófago del príncipe Juan en la iglesia de Santo Tomás (Ávila).
1545 – La obra se completa e instala en San Pietro in Vincoli; incluye el Moisés y otras figuras, algunas de las cuales se atribuyen casi totalmente a la mano de Miguel Ángel (Lea y Raquel en el nivel inferior), probablemente finalizadas por sus discípulos; mientras que las del nivel superior (alegorías de la vida activa y contemplativa) no se consideran de su mano, sino de las de aquellos (Giovanni di Marchesi y Francesco d'Urbino -elementos arquitectónicos del plano superior-, Raffaello da Montelupo -la Virgen con el Niño, el Profeta y la Sibila, esbozados por Miguel Ángel en 1537 y completados por Domenico Fancelli-, Tommaso Boscoli -figura del Papa-, Donato Benti y Jacopo del Duca).
Para el rostro de Isabel parece que tomó como modelo el de la Virgen de Belén realizada por él mismo, mientras que el de Fernando parece remitir al del cenotafio real de Domenico Fancelli.
El conde de Tendilla fue también el encargado de buscar un escultor para el sepulcro del cardenal arzobispo de Sevilla. Con esta obra tomó contacto por primera vez con Domenico Fancelli.
l sepulcro o sarcófago del príncipe Juan es una obra escultórica renacentista, en mármol de Carrara, que se halla en lugar preferente junto al altar mayor de la iglesia de Santo Tomás, en la ciudad de Ávila (España). Su autor es el italiano Domenico Fancelli.
Realizado a semejanza del sepulcro del papa Sixto IV (ejecutado por el italiano Antonio Pollaiuolo cuyo estilo ya había sido adoptado en España por Domenico Fancelli en los sepulcros de los Reyes Católicos y el del príncipe Juan).
Los primeros ecos del nuevo estilo corresponden por lo general a artistas venidos de fuera, como Felipe Vigarny o Domenico Fancelli, que trabajará al servicio de los Reyes Católicos, esculpiendo su sepulcro (1517).
En cuanto a las artes plásticas, el Renacimiento hispano mezcló elementos importados de Italia (de donde llegaron algunos artistas, como Paolo de San Leocadio, Pietro Torrigiano o Domenico Fancelli) con la tradición local, y con algunos otros influjos (lo flamenco, por ejemplo, estaba muy de moda en la época por las intensas relaciones comerciales y dinásticas que unían estos territorios a España).