Diego de Deza

Deza, Diego de

 
(1444-1523) Dominico y teólogo español. Apoyó los proyectos de Cristóbal Colón.
Ejemplos ?
Capilla de San Pedro En el muro izquierdo se encuentra el mausoleo del que fue Obispo de Sevilla hasta 1523 Diego de Deza, recordado entre otras cosas por ser el gran defensor de las teorías de Cristóbal Colón ante los Reyes Católicos.
Representa al navegante señalando al horizonte, bajo sus pies y a los lados de su pedestal se encuentran las estatuas de Fray Pedro de Gante, Bartolomé de las Casas, Fray Juan Pérez de Marchena y Fray Diego de Deza.
Se invitó al arzobispo Diego de Deza a participar en el acto, aunque se excusó por encontrarse demasiado viejo para subir y lo presenció como espectador desde la capilla de la Virgen de la Antigua.
Y los confesores reales del reinado de Isabel la Católica fueron particularmente notables: Hernando de Talavera (jerónimo), hasta 1492; y desde entonces el cardenal Cisneros (franciscano), que sería regente de Castilla entre la muerte de Fernando el Católico y la llegada de Carlos I. Fernando el Católico había optado por confesores dominicos (Diego de Deza).
Los inquisidores generales Diego de Deza y Cisneros añadieron algunas disposiciones que fueron publicadas en 1536 por orden del inquisidor general Alonso Manrique.
También el obispo Diego de Deza contrató al ensamblador Pedro de Guadalupe para que hiciera las trazas del retablo mayor de la catedral de Palencia, entre 1504 y 1506.
En 1505, por orden del arzobispo de Sevilla, Diego de Deza, se hizo la erección canónica de la actual parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación.
Fue la ciudad donde se desterró al Conde-Duque de Olivares por el rey Felipe IV (1643), muriendo en esta misma ciudad. Durante decenas de años, y hasta el siglo XIX, dio nombre a la provincia a la que pertenecía. Diego de Deza (1443-1523).
Temáticamente es una sacra conversación que muestra a la Virgen y el Niño entronizados, sobre un entorno arquitectónico y flanqueados por dos figuras de pie: un santo varón sin identificar (no corresponde a la iconografía de San José, y se ha llegado a identificar con un retrato de fray Diego de Deza) y la Magdalena (identificable por la iconografía del tarro de perfume).
El príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos, vive en Salamanca durante su formación, a cargo del obispo Diego de Deza y ordena la reunión de las prostitutas de Salamanca en una llamada Casa de la mancebía, donde debían estar bajo la tutela de un cuidador, que desde entonces se llama Padre Putas.
La figura del navegante señala al horizonte (hacia el centro de la ciudad), bajo sus pies y a los lados de su pedestal de cantera se encuentran las estatuas de Fray Pedro de Gante, Bartolomé de las Casas, Fray Juan Pérez de Marchena y Fray Diego de Deza, así como unos relieves a los costados del pedestal.
El obispo Diego de Deza encargó un nuevo retablo para sustituir al de plata, pero no llegó nunca a colocarse ya que se instaló directamente en la nueva capilla mayor.