Diego de Agüero

Agüero, Diego de

 
(s. XVI) Soldado español. Francisco Pizarro le premió con la encomienda de Lunahuaná y el cargo de regidor perpetuo de Lima.
Ejemplos ?
Su padre fue Enrique Americo Martinelli Samanez, Prefecto de Apurímac, Diputado por Abancay, y Ministro de Fomento y Obras Públicas durante el Gobierno de Augusto B. Leguia, y su madre fue María Rosa Tizón Amézaga quien por línea materna desciende directamente del Conquistador Diego de Agüero.
Finalmente el 30 de enero de 1794 mediante Real Cédula Carlos IV aprobó la solicitud y en junio de ese año quedó establecido el Consulado en Buenos Aires, compuesto por el Prior y los Cónsules Blas de Gainza, Juan Esteban de Anchorena y Juan Antonio Lezica, los Conciliarios Antonio García López, Francisco Ignacio Ugarte, Saturnino Sarassa, Isidro José de Balbastro, Manuel del Cerro y Sáenz, Pedro Díaz de Vivar, Joaquín de Arana, Diego de Agüero y Francisco Antonio de Escalada, el Síndico Cristóbal de Aguirre, el Contador José María del Castillo y el Secretario Manuel Belgrano González.
Así, según la costumbre española, se asignaron a la iglesia y al cabildo los solares más cercanos a la plaza, luego se procedió a repartir los solares entre los vecinos de la ciudad de Jauja, que fue fundada como la primera capital de estos territorios, y los demás conquistadores, habiéndose realizado la distribución de acuerdo con el plano de la ciudad, denominado Damero de Pizarro, delineado, en pergamino y después a cordel, por Nicolás de Ribera, el capitán Diego de Agüero y el piloto Francisco Quintero, quienes la dividieron en ciento diecisiete manzanas, cada una con cuatro solares o terrenos que Francisco Pizarro asignó a sus hombres de acuerdo con la jerarquía que tenían.
En la refundación de la ciudad, el 18 de enero de 1535, el conquistador Francisco Pizarro, conforme a la práctica señalada, plantó en el centro del solar destinado a ser Plaza Mayor el rollo o picota (madero alto que servía como columna para el ajusticiamiento de los condenados).Lima ya existía como centro urbano antes de la llegada de los españoles Posteriormente Pizarro junto con Nicolás de Ribera, el capitán Diego de Agüero y el piloto Francisco Quintero trazaron la cuadrícula de la ciudad, las calles y manzanas.
Las varas de los alcaldes dio a Nicolás de Ribera el Viejo y a Juan Tello de Guzmán; las de regidores a Alonso de Riquelme, García de Salcedo, Rodrigo de Mazuelas, Cristóbal de Peralta, Alonso Palomino, Diego de Agüero, Nicolás de Ribera el Mozo y Diego Gavilán.
Amador de Garay, residente en Lima. Luisa de Garay y Moniz de Perestrello, casada con el conquistador Diego de Agüero. Con sucesión.
Así como el sello de la Real Audiencia era guardado en la habitación del canciller o guardasello, cargo que hoy correspondería ejercer a nuestro colega el doctor don Mariano Amézaga, descendiente del conquistador Diego de Agüero, primer alcalde de Trujillo, así el Alférez Real de Lima custodiaba en su domicilio el estandarte de la ciudad.
¡Qué habrían dicho en el otro barrio las almas de Francisco Pizarro, fundador de la ciudad, y de Diego de Agüero, su primer alcalde!
A la muerte del hijo de este, Diego de Agüero y Garay, la propiedad agrícola fue adquirida por el noviciado de la Compañía de Jesús en 1629.
Con Hernando de Soto, Diego de Agüero y Miguel de Estete fue destacado hacia Cuzco, en una misión destinada a explorar el Imperio inca.
La caza es una de las aficiones favoritas de los habitantes, aunque hace poco que en el pueblo no es un método de subsistencia, La gran cantidad de encinas en la zona hacen posible que el jabalí, objetivo de la caza mayor por excelencia, se reproduzca a sus anchas, así como el ciervo, el venado, el muflón, corzos, gamos, perdices, tórtolas, zorros, liebres y conejos, por poner algunos ejemplos de la variedad de fauna que posee este pueblo. Diego de Agüero Juan de Dios Izquierdo Porreta
Iba con ellos Gómez de Alvarado, quien no quiso continuar más la farsa y estando en Jauja confesó a Almagro que detestaba su rebelión, pidiéndole licencia para volver a Lima, que le fue concedida. Gómez retornó entonces a Lima, junto con fray Tomás de San Martín, Juan de Saavedra, Diego de Agüero y otros descontentos más.