Darro

Darro

 
Río de la prov. española de Granada, afluente del Genil; 19,5 km.
Ejemplos ?
Guía secreta de Granada, (Madrid, 1977). Río Darro, (Madrid, 1980). Apografía y plagio en el grabado de tema granadino, (Sevilla, 1982).
ará cosa de un siglo que cierta mañana de marzo, a eso de las once, el sol, tan alegre y amoroso en aquel tiempo como hoy que principia la primavera de 1868, y como lo verán nuestros biznietos dentro de otro siglo (si para entonces no se ha acabado el mundo), entraba por los balcones de la sala principal de una gran casa solariega, sita en la Carrera de Darro, de Granada, bañando de esplendorosa luz y grato calor aquel vasto y señorial aposento, animando las ascéticas pinturas que cubrían sus paredes, rejuveneciendo antiguos muebles y descoloridos tapices, y haciendo las veces del ya suprimido brasero para tres personas, a la sazón vivas e importantes, de quienes apenas queda hoy rastro ni memoria...
El diestro en toros, jugador bizarro de lances en que van vida o fortuna, tenía en apropósito cotarro, con cautela apartadas una a una, seis del Guadalquivir y seis del Darro, doce jacas de noble y fiera cuna, cuando, para adiestrarlas en la esgrima, tomó el gallo al maestro de obra prima.
Finalmente, en un ángulo del salón (desde donde podía ver el cielo, las copas de algunos árboles y los rojizos torreones de la Alhambra, pero donde no podía ser vista sino por las aves que revoloteaban sobre el cauce del río Darro), estaba sentada en un sitial, inmóvil, con la mirada perdida en el infinito azul de la atmósfera y pasando lentamente con los dedos las cuentas de ámbar de larguísimo rosario, una monja, o, por mejor decir, una Comendadora de Santiago, como de treinta años de edad, vestida con las ropas un poco seglares que estas señoras suelen usar en sus celdas.
e Granada parte el moro que Alatar se llamaba, primo hermano de Bayaldos, al que el Maestre matara, caballero en un caballo que de diez años pasaba, tres cristianos se le curan, el mismo le da cebada; una lanza con dos hierros que treinta palmos pasaba, hízola aposta el moro para bien señorearla; una adarga ante sus pechos toda nueva y cotellada; una toca en su cabeza que nueve vueltas le daba, los cabos eran de oro, de oro, de seda y de grana; lleva el brazo arremangado, so la mano alheñada. Tan sañudo iba el moro, que bien demuestra su saña, que mientras pasa la puente, nunca al Darro le miraba.
Inútilmente querrá saber lo que es música suave, quien no haya escuchado las cadencias del Genil, por la Vega, entre los cañaverales; lo que es luz pura quien no haya visto el día reluciendo en Sierra Nevada; lo que es oro nativo quien no haya recogido las arenas del Darro!
Ved aquí reunido y palpable cuanto de bello y de fantástico ha cantado la poesía.» Y, a propósito: no hay trovador novel ni poeta melenudo que se haya creído dispensado de echar un parrafito a las orillas del manso Guadalquivir, o del aurífero Darro...
GUADIX: Albuñán, Aldeire, Alicún de Ortega, Alquife, Beas de Guadix, Benalúa, Cogollos de Guadix, Cortes y Graena, Valle del Zalabí, Darro, Dehesas de Guadix, Diezma, Dólar, Ferreira, Fonelas, Gor, Gorafe, Guadix, Huélago, Huéneja, Jerez del Marquesado, Calahorra (La), Lanteira, Lugros, Marchal, Peza (La), Polícar, Purullena, Villanueva de las Torres.
I Tiene el Darro arenas de oro, Las tiene el Jenil de plata, No hay otro Jeneralife Ni tampoco hay otra Alhambra. Festejos y diversiones Para que luzcan sus gracias Quiere dar a las hermosas El Rey Chico de Granada: Vanegas y Almoradíes Con Gomeles y con Mazas Al son de mil instrumentos En la vega juegan cañas: También en Torre Bermeja Y en el Albaicín hay zambra, Dulce escuela del amor Dó se aprende la esperanza.
Obra del Oriente sólo y de moriscos artífices, que hacen palacios de piedra como el encaje sutiles. Trabajo de aquellas manos que para que al mundo admire, nos dejaron una Alhambra del Darro en la orilla humilde.
El Darro y el Genil, con turbias olas, En su verde llanura se derraman, Y a su confín, en playas españolas, Del revoltoso mar las ondas braman.
Estos son el Cinca, el Darro, el Guadalete, el Henares, el Jucar, el Jalon, el Llobregat, el Manzanares, el Pisuerga, el Segre, el Segura, el Tuna y algunos otros.