Cirilo de Alejandría

Cirilo de Alejandría (Kýrillos)

 
(380-444) Padre y doctor de la Iglesia griega. Escribió muchos tratados exegéticos y apologéticos, como La encarnación del Logos.
Ejemplos ?
Rom 13,1. 18. Teodosio II Carta a San Cirilo de Alejandría y a los obispos metropolitanos: Mansi, 4,1114. 19. San Agustín, De moribus Ecclesiae catholicae 1,30: PL 32,1336.
Sus obras contra el nestorianismo son: Refutatio Symboli Mopsuesteni (PL 48, 1041-1050), donde acusa a Teodoro Mopsuesteno de ser padre tanto del nestorianismo como del pelagianismo; Opúsculos contra Nestorio y traducciones tanto de éste como de Cirilo de Alejandría.
En La perra de Alejandría (2003) Pedraza nos ofrece una versión peculiar de la historia de Hipatia (Melanta, en la novela), a la que presenta como víctima de la confrontación entre el culto de Dioniso y el de Cristo, liderado por el obispo Críspulo (trasunto de Cirilo de Alejandría).
Frente a esta postura se alzan Cirilo de Alejandría, como Patriarca de Alejandría y la escuela filosófica de dicha sede patriarcal, los cuales afirman que Jesucristo es una persona en la cual existen dos naturalezas, la divina y la humana, las cuales no están separadas.
Aquí se dedica a refutar nestorianos y pelagianos a la vez que traduce al latín buen número de obras y autores, tales como Teodoro de Mopsuestia, Nestorio y Cirilo de Alejandría.
Finalmente se asumieron las interpretaciones de Cirilo de Alejandría sobre la noción de physis (naturaleza) y se repitieron las condenas al nestorianismo.
l cisma nestoriano fue la separación entre la Iglesia Catolica y las iglesias afiliadas al nestorianismo en el siglo V, cuyo conflicto fue causado por las diferencias teológicas acerca de la naturaleza de Cristo entre estos dos bandos. Los personajes clave de este hecho fueron un monje llamado Nestorio, de un lado, y Cirilo de Alejandría, del otro.
Como teólogo tiene poca originalidad; como antipelagiano depende de san Agustín y como antinestoriano de san Cirilo de Alejandría.
Por su parte la versión de Cirilo de Alejandría, en contraposición a la de Nestorio de Constantinopla, era que no podía ser que solo fuese «Christotókos», ya que de ser así, Jesús habría nacido como cualquier ser humano normal y, llegado determinado tiempo, Dios Hijo lo «poseyera» de manera tal que una persona era divina y la otra mortal.
Además del Codex Graecus 9 de Arezzo, Stojkovic consiguió otras obras excelentes como el Codex Palatinus Graecus 398, transmisor único de la obra de Partenio de Nicea, y otro manuscrito que contenía las obras completas de Cirilo de Alejandría.
El ataque más fuerte vino de parte de Nestorio, patriarca de Constantinopla, quien hacía de Jesús un simple alojamiento de la divinidad (Theophoron, 'portador de dios') y, por ende, predicando que María no podía ser llamada Madre de Dios a la cual llamaba Christotokos. Su mayor contrincante fue Cirilo de Alejandría quien defendió el título dado por los Padres de la Iglesia a María de Theotokos.
La lista completa de doctores se acrecentó hasta la actualidad, en la que cuenta con treinta y seis nombres: En 1720 Clemente XI incorporó a San Anselmo de Canterbury; en 1722 Inocencio XIII, a San Isidoro de Sevilla; en 1729 Benedicto XIII, a San Pedro Crisólogo; en 1754 Benedicto XIV, a San León I Magno; en 1828 León XII, a San Pedro Damián; en 1830 Pío VIII, a San Bernardo de Claraval; Pío IX incluyó a San Hilario de Poitiers (1851), a San Alfonso María de Ligorio (1871), y a San Francisco de Sales (1877); en 1883 León XIII añadiría a San Cirilo de Alejandría...