Ejemplos ?
Los incendiarios, espantados del fin que preveían, se habían arrodillado, y renaciendo en ellos ante la horrenda muerte el misticismo y la devoción, imploraban a todos los santos nacionales: San Cirilo, San Alejo, San Sergio, la Virgen de Kazán...
San Cirilo y san Gregorio Nacianceno hicieron libelos contra el grande emperador; pero tuvieron la generosidad de no publicarlos hasta después de su muerte.
Batallon Núm. 7 Teniente Coronel— Pedro Conde. Sargento mayor— Cirilo Correa. Ayudante mayor—J uan Varela Geundin. Abanderado— Hilario Plaza.
- Antonio Juille y Moreno, diputado por Veracruz. - José Cirilo Gómez Anaya, diputado por México. - José María Becerra, diputado por Veracruz.
ra su señoría don Cirilo Sorogastúa, subdelegado de Chachapoyas, todo lo que se entiende por una autoridad sui generis y por un juez tipo único en esto de administrar justicia.
Asimismo, consintió en mandar allá con mil vacas a interés a un muchacho, Cirilo, a quien quería ayudar, y que le aseguraba tener sobre aquellos campos, y de fuente segura, datos mucho más halagüeños.
Escolástica no ha sabido resistir a los avances de este loco de Cirilo y le prometió, imprudente, de estar bajo los sauces, a mano derecha del galpón, a las nueve y media de la noche.
Cada año se herraban terneros, tan numerosos que parecían haber nacido de las pajas, y don Cirilo, ya todo un mayordomo de estancia, formaba tropa de novillos para hacer pesos y comprar más vacas con una parte del producto.
Cirilo, como dispuesto a dormir, después de la cena, tendió el recado en un lugar apartado, para quedar libre de curiosidades peligrosas, y a la hora indicada, a tientas, andaban ambos buscándose en las tinieblas, con los brazos extendidos y las manos abiertas, hasta que se juntaron y empezaron a conversar.
El concilio de Laodicéa, celebrado en 367, no los admite entre los libros canónicos; y san Atanasio, san Cirilo y san Hilario los desechan.
Y todo esto sin un grito, con buenos modos, hasta con suavidad, como si los mismos animales hubiesen sido gente. -«Buenos días, don Modesto» -saludó Cirilo.
Más tarde hace brillar la luz del Evangelio para Holanda Clemente Villibrordo, primer obispo de Utretch, mientras Bonifacio y Anscario atraen a la fe católica los pueblos germánicos; como Cirilo y Metodio a los eslavos.