Cienfuegos

Cienfuegos

 
C. del centro de Cuba, cap. de la prov. homónima (4 148 km2 y 354 000 h), junto al Caribe; 123 600 h. Uno de los principales puertos del país.
Ejemplos ?
Góngora, Cienfuegos i Zorrilla, tres pecadores impenitentes de la literatura castellana, pero también tres verdaderos poetas, dan ejemplo de innovadores i hasta revolucionarios.
(APLAUSOS.) Y yo estoy seguro de que ese es el sentimiento que vibra en los combatientes revolucionarios, en los bravos y gallardos combatientes que bajo un brazalete o bajo otro, combatieron aquí: en el Escambray, en Cienfuegos, o en Santa Clara, o en Oriente.
Posteriormente, se produjeron los acontecimientos del día primero de enero y se le comunicó al compañero Guevara, así como al compañero Camilo Cienfuegos, la orden de avanzar rápidamente.
Por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional: Salvador Cayetano Carpio, Joaquín Villalobos, Shafick Jorge Handal, Roberto Roca, Fermán Cienfuegos.
Ésta leía a Tácito y a Plutarco; estudiaba la historia de la península en el padre Mariana, y la de América en Solís y Garcilaso; era apasionada de Cervantes, y para ella no había poetas más allá de Cienfuegos, Quintana y Olmedo.
Pero si el Supremo Director hallase otro medio por donde mejor pueda explicarse la voluntad general de los pueblos, para modificar, alterar o probar esta Constitución, podrá practicarlo así, conforme a los principios liberales que deben animarle.- Santiago de Chile y 8 de Agosto de 1818.- José Ignacio Cienfuegos.- Francisco Antonio Pérez.- Lorenzo José Villalón.- José María de Rozas.- José María Villarreal.
Entonces la poesía era un adorno secundario en un legista, en un curial o en un clérigo, que destinaba sus ratos de ocio a hacer cuatro composicioncillas amatorias, muy apreciables sin duda para la mujer que las inspiraba, pero muy insípidas para el lector juicioso, que no hallaba en ellas más que copias de copias de cuantos versos amatorios se habían escrito desde Anacreonte hasta aquellos días (téngase entendido, y lo advierto con tiempo, que no hablo aquí de don Nicolás Moratín, Cienfuegos...
Ayala, Luzán, Huerta, Moratín el padre, Meléndez Valdés, Jovellanos, Cienfuegos y algunos otros restauraron las bellas letras, es verdad; pero ¿cómo?
Acaso sea ésta una de las trabas que nuestros literatos tuvieron entonces para entrar más adentro en el espíritu del siglo. De esto sería una prueba la inculpación que a Cienfuegos se ha hecho de haber respetado poco la lengua.
¿Qué mucho, si Cienfuegos era el primer poeta que teníamos filosófico, el primero que había tenido que luchar con su instrumento, y que le había roto mil veces en un momento de cólera o de impotencia?
Bécquer va germanizando la poesía castellana, como Meléndez Valdés, Cienfuegos, y Quintana la afrancesaron, como Boscán y Garcilaso la italianizaron.
Góngora, Cienfuegos y Zorrilla, tres pecadores impenitentes de la literatura castellana, pero también tres verdaderos poetas, dan ejemplo de innovadores y hasta revolucionarios.