Carlos Augusto Salaverry

Salaverry, Carlos Augusto

 
(1830-91) Poeta peruano. Exponente del romanticismo, es autor de una emotiva obra poética: Albores y destellos, Cartas a un ángel, etc.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Dos representantes del romanticismo peruano, sin embargo, han sobrevivido literariamente, por la calidad de sus obras: Ricardo Palma y Carlos Augusto Salaverry, pertenecientes a la llamada generación de la bohemia.
De su pluma se conserva asimismo una obra teatral: Rodil. Carlos Augusto Salaverry (1830-1891), considerado el mejor poeta lírico peruano del siglo XIX, era hijo de Felipe Santiago Salaverry, el caudillo de los primeros años de la República que muriera fusilado en 1836.
Pasó a Panamá y de allí a Lima en 1847; codirigió en esta ciudad un colegio modelo de primera y segunda enseñanza, publicó una gramática que conoció varias reimpresiones, dirigió la revista literaria El Talismán, colaboró en El Comercio y participó en el apogeo del Romanticismo en Perú al lado de Carlos Augusto Salaverry, Manuel Nicolás Corpancho, Manuel Adolfo García, José Arnaldo Márquez, Ricardo Palma, Clemente Althaus, Luis Benjamín Cisneros y Constantino Carrasco y Rossel; fue el líder indiscutible de la bohemia peruana en esos años y terminó casándose con una dama de la alta sociedad, Ricardina Balta Caravedo, hija del coronel Juan Francisco Balta, hermano del presidente José Balta.
En 1830, tuvo un hijo ilegítimo fruto de su relación María Vicenta Ramírez Duarte, este hijo sería el poeta Carlos Augusto Salaverry.
Mausoleo al Poeta Carlos Augusto Salaverry: Proyecto gestado gracias a un piurano que amó mucho a Sullana, don Luis Carnero Checa.
Como detalles anecdóticos, el caudillo tuvo como secretario al ilustre Ricardo Palma (que escribió al respecto una de sus tradiciones) y como cronista de campaña a Carlos Augusto Salaverry, otro ilustre literato.
Junto con Juan de Arona, Ricardo Palma, Carlos Augusto Salaverry y Luis Benjamín Cisneros, conforma el grupo de figuras centrales del Romanticismo peruano, aunque, según ha observado el crítico Luis Alberto Sánchez, su poética pretende más bien emular al clasicismo.
A pesar de las distintas celebraciones que tuvieron lugar para festejar la que se consideraba la última campaña de pacificación del Perú, muchos peruanos, incluso algunos de los simpatizantes con el proyecto confederacionista, estuvieron en contra de los fusilamientos ordenados por Santa Cruz lo que hizo que este perdiera parte del apoyo que tenía y se ganara muchos enemigos. Carlos Augusto Salaverry, hijo del Jefe Supremo, llegó a ser un hábil literato y uno de los primeros poetas del Perú.
Constituyó un éxito formidable que le atrajo la admiración de los jóvenes románticos de la “bohemia”, entre ellos Clemente Althaus, Manuel Nicolás Corpancho, Carlos Augusto Salaverry y Ricardo Palma.
Las tiendas del desierto (1930) Elegías de la cabeza loca (1937) Carlos Augusto Salaverry (1918) El espíritu del Renacimiento (1923) La desolación romántica de Alfredo de Vigny (1925) El enigma de Amarilis (1935) También compuso textos escolares de Gramática castellana.
Integró la llamada “bohemia” literaria, grupo denominado así por Ricardo Palma y que era una constelación de poetas románticos peruanos, de la que, además del mismo Palma, formaban parte Carlos Augusto Salaverry, José Arnaldo Márquez, Clemente Althaus, Luis Benjamín Cisneros, Juan de Arona, entre otros.
Es muy celebrado por sus composiciones de carácter íntimo y amatorio, entre las que destaca el poema titulado “¡Acuérdate de mí!”. Carlos Augusto Salaverry nació en la portentosa hacienda La Solana, situada en el actual distrito de Lancones de la provincia de Sullana.