Caín


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caín

(De Caín, personaje bíblico.)
1. loc. adv. coloquial Se usa para indicar que una persona actúa con mala idea en la expresión con las de Caín.
2. coloquial Indica que una persona padece mucho o sufre situaciones adversas en la expresión pasar las de Caín.

Caín

 
bib. Según el Génesis, hijo de Adán y Eva, que mató a su hermano Abel.
Sinónimos

caín

adjetivo y cosustantivo masculino
Traducciones

Caín

Caïn

Caín

Caim

Caín

Cain

Caín

Cain

Caín

Cain

Caín

该隐

Caín

該隱

Caín

カイン

Caín

케인

Caín

Cain

Caín

SMCain
pasar las de Caínto go through hell
venir con las de Caínto have evil intentions
Ejemplos ?
-preguntan en torno suyo, y alguien responde-: es la hermana de un sentenciado; y espera rescatar con ese voto de humillación, la vida y el crimen de Caín.
¿Qué pueblo civilizado no reprobará la conducta de España, que se horrorizará a la simple consideración de que para pisotear estos dos derechos de Cuba, a cada momento tiene que derramar la sangre de sus más valientes hijos? No, ya Cuba no puede pertenecer más a una potencia que, como Caín, mata a sus hermanos, y, como Saturno, devora a sus hijos.
¡Es un proletario el que te ha herido de muerte! El asesino es tu hermano, ¡es Caín! Quisiste romper sus cadenas, y te ha pagado con la muerte.
-Pus por eso no hay que dirse a la calle, poique lo que es ésta es tan macho como usté y tan macho como yo y tan macho como el apóstol Santiago. -Oye tú, que siempre has de estar de chirigotas -repúsole, sonriendo con las de Caín, la señá Frasquita.
Pero sí me autoriza un tanto para reírme de esas largas disertaciones encaminadas a demostrar que los nietos de Caín no supieron lo que era felicidad hasta que vinieron los fósforos al mundo, o, mejor dicho, los fosforeros, o como si dijéramos, los hombres de ogaño.
En rigor todavía no lo sé... Pero en la duda... procuro no ser como Caín. Conque... figúrese usted si por unos cuantos perros y pesetillas sueltas voy yo a cargar con cien quebraderos de cabeza.
Este día que ennegreció de luto y conmovió más aún el alma de América, pues que el Caín confirmó su miserable tradición de violador de los derechos humanos y de los Tratados internacionales, pues, los ataques por aire, mar y tierra, cundieron por todos los pueblos costaneros aprovechándose de la Tregua acordada, fué, puede decirse, el que decidió el inmediato éxodo de toda la población.
Su religión era la de los pueblos salvajes y vagabundos: la ofrenda de carne palpitante rociada de grasa; el sacrificio de la res de todos los pueblos pastores, los cuales, extremando luego su devoción, llegan al sacrificio de seres humanos. Caín mató a Abel.
Además, la idea de que él era uno con el Gran Todo le ponía tan hueco y le daba tales ínfulas de personaje impecable, que el infeliz pasaba las de Caín para no cometer pecados ni siquiera de los que se castigan como faltas.
Ya ella había notado, momentos antes, la presencia de Juan el Berrinche entre los zánganos situados en la barbería; Juan el Berrinche era un malahora que hacía poco había regresado del Peñón de la Gomera de perfeccionar sus estudios; Juan el Berrinche habíale tirado a ella los chambeles antes de que el Viruta se la llevara en el pico, y si Juan estaba allí era seguramente con las de Caín, con las de coger la luna, y en caso de que esto no pasara, que no pasaría, con la de buscarle la boca a su Perico, y si le buscaba la boca a su Perico íbase a jurar la Constitución seguramente, porque si aquél era de ácana, no estaba hecho su hombre tampoco de la masa de los fideos tallarines, y podrían llegar las cosas a mayores, y...
No era una revolución social – continúa Mitre – era una disolución sin plan, sin objeto, operada por los instintos brutales de las multitudes, reunidas bajo el pendón de la guerra civil, armados de la espada de Caín y de la tea de la discordia”.
Su imitador Caín, antes del diluvio, fue el primero que dominó sobre las gentes, edificando la primera ciudad; y San Agustín lo llama el primer tirano sobre la tierra.