Cícladas

Cícladas (Kikládhes)

 
Archipiélago griego del mar Egeo, formado por 24 islas (Naxos, Paros, Delos, Andros, Mikonos, etc.) y varios islotes, que constituyen el nomos homónimo; 2 572 km2 y 88 458 h. Cap., Hermópolis. Algunas muestran actividad volcánica. Gran interés arqueológico, esp. Delos.
Ejemplos ?
No parece que Esparta fuera entonces un objetivo. La expedición viajó de isla a isla por las Cícladas, antes de asediar y destruir Eretria.
Tú, que ayer me inspirabas inquieta zozobra, hoy avivas mis cuidados y y solícitos deseos, para que evites los escollos del mar que baña las resplandecientes Cícladas.
Saltó en pedazos todo el suelo y penetra en los Tártaros por las grietas 260 la luz y al infernal aterra, con su esposa, rey; y el mar se contrae, y de seca es un llano arena lo que poco antes ponto era, y, los que alta cubría la superficie, sobresalen esos montes y las esparcidas Cícladas aumentan.
Salimos del puerto de Ortigia, y volando por el piélago, dejamos atrás a Naxos con sus collados cubiertos de bacantes, a la verde Donusa, a Olearo y a la blanca Paros; las Cícladas, esparcidas por el mar y una multitud de estrechos y de lenguas de tierra.
Dirígense a la alta mar; no parecía sino que descuajadas las Cícladas, iban flotando por las aguas o que se estrellaban unos contra otros los altos montes: ¡Con tan recio ímpetu chocan entre sí las huestes desde las torreadas naves!
Tú celebrarás en Ia corva lira a Latona y las flechas de la cazadora Diana, y nuestros últimos cantos serán para la diosa que reverencia Gnido en las brillantes Cícladas, y visita a Pafos en su carro conducido por los cisnes.
No es el risueño Egeo que circundan Cual ceñidor las Cícladas marmóreas; Ni el golfo que con dórica armonía De Nápoles arrulla a la Sirena Cabe la sacra tumba de Virgilio; Ni el vago azul de la marina Jonia; Sino el Ponto que azota a Caledonia, Y roto entre las Hébridas resuena, Titán cerúleo que a la yerta gente Hace temblar en la postrera Tule, Y cabalga entre nieblas y borrascas Sobre el inmenso Leviatán, que nutre Con pestífero aceite la candela Del céltico arponero.
Mirad: esas veleras naves que van sobre la mar sombría, dejando atrás de Atenas las riberas, mañana, cuando el día trace en Oriente la argentada raya, nuncio del sol, entre la niebla fría verán de Chipre la extendida playa, donde, con voz doliente la madre de Afrodites, a la ausente hija llamando, lánguida desmaya.» Calló, y las naves avanzando raudas dejan atrás el mágico archipiélago de las Cícladas islas, y en las aguas navegan ya del cabo, hacia el estrecho encaminando el rumbo.
Entre las islas Cícladas, por su parte, hay algunas de características volcánicas y otras de suelo fértil aptas para el cultivo de cítricos y vid.
El victorioso Milcíades quiso aprovechar el momento de gloria para expandir el poder de Atenas en el mar Egeo, por lo que poco después de Maratón envió una parte de la flota contra las islas Cícladas, sometidas todavía a los persas.
Después la flota izó velas y tras recorrer las Cícladas septentrionales, situadas entre Delos y Eubea, desembarcaron en la ciudad eubea de Caristo, la sitiaron y saquearon, tras lo cual se dirigieron hacia Eretria, situada a 65 km de Caristo.
Mientras, en las islas Cícladas se usaban cistas con forma trapezoidal, con inhumación individual y en Grecia continental, el rito funerario consistía en la inhumación colectiva en tumbas de cámara.