Borrell II

Borrell II

 
(m. 992) Conde de Barcelona en 947-966, con su hermano Mir, y solo en 966-992, sucedió a su padre Suñer (947). En 987 reconquistó Barcelona.
Ejemplos ?
El conde Borrell II había sufrido una derrota difícil de olvidar, y las crónicas bautizaron este triste suceso como «el día que Barcelona murió».
Fue significativa la batalla por la defensa de Barcelona, ​​en julio del año 985, protagonizada por las tropas cristianas del conde Borrell II y las islámicas de Almanzor.
Entretanto, el conde de Barcelona Borrell II había pedido el auxilio real para luchar contra Almanzor y al parecer fue Gerberto de Aurillac (anteriormente protegido de Borrell II) quien convenció al arzobispo de Reims, que accede bajo presión, con el argumento de inestabilidad en el reino si sucediera algo a Hugo Capeto durante la campaña.
El conde de Barcelona, Borrell II, se proclamó "Príncipe de Tarragona" en el 960, pero sucesivos intentos de consolidación del dominio cristiano sobre la ciudad demuestran lo precario de éste, cuanto menos hasta el siglo XI.
Dado que nadie respondió a la demanda de auxilio del conde Borrell II, no es de extrañar que cuando en 987 el rey Hugo I Capeto exigió renovar los vínculos políticos con la corona franca la respuesta fuera un mutismo total, de tal manera que ese fue el último contacto exigiendo la subordinación de los condes de la Marca Hispánica a los monarcas francos.
En 993 aparece documentada por primera vez, dentro del término de Tuixent, una iglesia dedicada a Sant Jaume, legada por el conde Borrell II de Barcelona a la Seo de Urgel junto con la villa de Tuixent.
Entre las prioridades de Borrell II se encontraba la de mantener unas relaciones amistosas con el papado y con el califa de Córdoba.
Almanzor avanzó a sangre y fuego hacia Barcelona por las actuales comarcas catalanas del Penedés, Llobregat y Vallés, mientras el conde Borrell II organizaba a la desesperada la defensa de sus territorios.
Está documentado desde el año 954, cuando el futuro conde de Urgel Ermengol I, aún en vida de su padre, Borrell II (conde de Barcelona, Girona, Osona y Urgel), lo cedió al conde de Pallars Ramón II.
El año 976 el conde Borrell II y su esposa Ledgarda vendieron a Guitard, vizconde de Barcelona el castillo de Queralt situado en los confines de la Marca contra España.
Durante el siglo X, los condados se convirtieron en verdaderos condados independientes del poder carolingio, según el poder central del Imperio se debilitaba, y las guerras civiles, de sucesión, hacían su trabajo de desgaste, un hecho que el conde Borrell II oficializó en el 987 al no prestar juramento al primer monarca de la dinastía de los Capeto.
Por lo que respecta a las relaciones con la Santa Sede, la intención de Borrell II era crear un nuevo arzobispado en Vich que agrupara los obispados de la Marca Hispánica mientras Tarragona estuviera en manos musulmanas.