Bernard Berenson

Berenson, Bernard

 
(1865-1959) Crítico e historiador de arte. Fue una autoridad en lo que se refiere al arte italiano del Renacimiento.
Diccionario Enciclopédico Vox 1. © 2009 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Los años florentinos fueron los de su amistad con Bernard Berenson y sus primeras asignaciones de trabajo: en 1926 inició su actividad en la Soprintendenze de Etruria, primero como inspector, y desde 1935 como superintendente.
A diferencia de las bellas artes, que han sido discutidas en términos puramente formales, comparables a la Nueva crítica literaria, bajo las influencias de Bernard Berenson y Ernst Gombrich, la discusión matizada de las artes del diseño desde la década 1970, ha sido vinculada con contextos sociales e intelectuales, tomando en cuenta las fluctuaciones en negocios lujosos, la disponibilidad de prototipos de diseño para artesanos locales, el horizonte cultural del patrón, y consideraciones económicas— "los límites de lo posible", la famosa frase del historiador economista Fernand Braudel.
Su papel en la biblioteca la colocaba en el centro del comercio del arte y ambicionaba convertir la biblioteca Morgan en la mejor, según palabras de Morgan, quien le legó una pensión vitalicia de 50.000 y 10.000 dólares al mes. Nunca se casó y su relación más larga la tuvo con Bernard Berenson.
Irónicamente, la Natividad de Allendale causó la ruptura en los años treinta entre Lord Duveen, quien lo vendió a Samuel Kress como un Giorgione, y su experto Bernard Berenson, quien insistió era un Tiziano temprano.
Modestamente dijo a la prensa que Carl Sandburg, Isak Dinesen y Bernard Berenson merecieron el premio, pero que el dinero del premio sería bienvenido.
Los hermanos Goncourt en la segunda mitad del siglo XIX quedaron fascinados por la pintura, pero vieron una sensualidad siniestra, en particular en el ángel, al que atribuyeron un " largo cuello de serpiente" y de una extraña "belleza perversa". Bernard Berenson y Roberto Longhi hizo en lugar de ello de la ópera un símbolo del estilo lineal, parangonable por su elegancia a las miniaturas persas y a las mejores obras del arte chino y japonés.
Conocieron a muchos de los integrantes del movimiento estético de 1890, incluyendo a Walter Pater, Lee Vernon, J. A. Symonds y Bernard Berenson. William Rothenstein fue su amigo.
El historiador de arte Bernard Berenson, un perito de Duveen, creía fervientemente que la pintura era un temprano Tiziano, y una lucha de intereses se produjo.
Los mejores museos del mundo poseen sólo un puñado de obras suyas. Gracias al trabajo del historiador del arte Bernard Berenson, fue redescubierto y aclamado como maestro a finales del siglo XIX.
Se enfrentó a la resistencia inicial de los londinenses que, convencidos de la atribución de Bernard Berenson, juzgaban la inclusión de la obra con la atribución a Rafael como "algo temerario e imprudente".
Inició entonces una colaboración con La Voce, de Giuseppe Prezzolini, una de las principales revistas culturales italianas de principios del siglo XX y se hizo docente de Historia del arte en algunos liceos romanos. Se ofreció a Bernard Berenson como traductor italiano de su obra Italian Painters of the Renaissance.
Se encontraron nuevamente en Florencia, donde Kenneth Clark trabajaba con Bernard Berenson quien estaba casado con la hermana de Pearson Smith.