Bartolomé Jiménez Patón

Jiménez Patón, Bartolomé

 
(1569-1640) Erudito y humanista español. Autor de Elocuencia española en arte y Perfecto predicador.
Ejemplos ?
En 1609 se imprimió en México una Ortographia castellana, obra del sevillano Mateo Alemán, aún más radical que los anteriores con respecto a la necesidad de prescindir de los signos convencionales y fijar la ortografía con base en la fonética; eliminaba por ejemplo la ph, que aún Nebrija había mantenido, y proponía grafías diferentes para y. Similarmente atrevido era el Arte de la lengua española castellana de Bartolomé Jiménez Patón, aparecido en 1614.
Bello promovía una simplificación en dos etapas, para evitar los problemas de choque con los que se habían enfrentado Bartolomé Jiménez Patón y Gonzalo Correas, y una redistribución del silabario en atención a la realidad del uso lingüístico.
Amigo y protector de Bartolomé Jiménez Patón Era hijo de Pedro Ruiz Malo de Molina (el mozo) y de Ana Gutiérrez de Pancorbo, naturales de Valdepeñas de Jaén.
Juan Alfonso Mayorga, secretario del rey Pedro I de Castilla Ramón Giraldo, político liberal Tomás de Villanueva, arzobispo y santo (1488-1555) Fray Tomás de la Virgen, trinitario descalzo (1587-1647) Fray Esteban Pérez Pareja, escritor del siglo XVIII Antonio Rodríguez Huéscar, filósofo (1912-1990) Antonio García y Bellido, arqueólogo (1903-1972) Fernando Yáñez de la Almedina Fernando de Ballesteros Saavedra, escritor Bartolomé Jiménez Patón Pedro Collado Peralta, gramático y humanista del siglo XVII Matías de Arteaga y Alfaro, pintor (1633-1703) Carlos Saura Riaza, pintor (n.
Años de los que se conservan sus distintas acciones al frente de la cámara rectoral, y su intervención en diversas consultas en materia espiritual de Felipe II de las que fue objeto la Universidad y el claustro de doctores, o la aprobación del libro de su amigo y protegido Bartolomé Jiménez Patón, El Perfecto Predicador.
La obra contenía elogios a Lope de nada menos que Tomás Tamayo de Vargas, Vicente Mariner, Luis Tribaldos de Toledo, Pedro de Padilla, Juan Luis de la Cerda, Hortensio Félix Paravicino, Bartolomé Jiménez Patón, Francisco de Quevedo, el Conde de Salinas, y Vicente Espinel, entre otros menos conocidos.
Amistó con otras importantes figuras de la época que vivieron en esta comarca, pero cuya celebridad supera sus límites: Bartolomé Jiménez Patón, quien le elogia en su Elocuencia española, de Pedro Simón Abril y de Francisco de Quevedo, con quien se carteó.
En 1604 participó en un libro de Bartolomé Jiménez Patón y en 1610 en unas relaciones de fiestas, demostrando su conocimiento de la cultura clásica y la historia eclesiástica.
Por ser puerta de entrada a Sierra Morena, tuvo gran importancia durante los siglos de ocupación musulmana (no en vano, Inocente Hervás y Buendía coloca a Almedina como una de las tres ciudades más importantes de La Mancha musulmana junto a Almodovar y Calatrava la Vieja) y la alternacia cristiana, siendo lugar estratégico tanto por su situación geográfica, como por su ubicación en lo alto de un cerro. Bartolomé Jiménez Patón, humanista autor de dieciséis obras, la principal de las cuales es "Mercurio Trimegistro", libro elogiado por sus contemporáneos Lope de Vega y Quevedo.
Es de suponer que habría estudiado Humanidades con su contemporáneo y coterráneo, el ilustre humanista Bartolomé Jiménez Patón, en Villanueva de los Infantes, pues los elogios que constan en los preliminares a sus obras lo reputan de erudito y gran latinista; sin embargo, lo único que sabemos a ciencia cierta es que estudió y se licenció en Derecho y no llegó a ejercerlo.
En esta obra participaron además nada menos que Tomás Tamayo de Vargas, Juan de Aguilar, Pedro de Padilla, el Conde de Mora, Juan Luis de la Cerda, Teodoro Marcilio, Simón Chauvel, fray Serafín de Freitas, fray Hortensio Félix Paravicino, fray Tomás Roca, Francisco Pacheco, Juan Antonio de Vera y Zúñiga, Francisco Gutiérrez, fray Diego de San José, Bartolomé Jiménez Patón...
Figuras como Santo Tomás de Villanueva, el humanista Bartolomé Jiménez Patón, el artista Francisco Cano o grandes iconos culturales como Quevedo, Cervantes y Lope de Vega convirtieron la villa en un importante foco cultural y espiritual.