Avicena


Búsquedas relacionadas con Avicena: Averroes

Avicena (Abū 'Alī al-Ḥusayn ibn Sīnā)

 
(979-1037) Filósofo y médico árabe llamado el Príncipe de los médicos. Su filosofía establece la distinción real entre esencia y existencia de las criaturas. Autor de un Canon de la medicina, y del Libro de la curación así como de un compendio en verso titulado Poema de la Medicina.
Ejemplos ?
Los filósofos islámicos Avicena y Alhacén creían que la luz tenía una velocidad finita, aunque en este punto otros filósofos convinieron con Aristóteles.
Todo ello con antecedentes en Agustín de Hipona y Avicena, por lo que ya en su siglo fue acusado de plagio, entre otros por Pierre Daniel Huet.
Río Piedras: Edil, 2000. AFNÁN, Shoeil F. El pensamiento de Avicena (1958), trad. por Vera Yamundi, México, F.C.E., 1978. ANSELMO, Santo: Proslogion (1033-1109), trad.
La enseñanza filosófica del Aquinate sobre la entidad y relación del alma y cuerpo viene recogida, en gran medida, en la respuesta que da al averroísmo y a su Teoría de la unidad del intelecto o entendimiento: Fruto de la exégesis neoplatónica de Alejandro de Afrodisias de los textos aristotélicos, así como del extremismo teocentrista arábigo, el filósofo árabe Averroes, evolucionando la opinión del verdadero precursor, Avicena, defendió que el intelecto agente, el actualizador del universal, era Alá, y que tal universal el género humano lo asimilaba y hacía ciencia con él en el intelecto posible (que era único para todos) por lo que ninguna alma tenía, como individuo, nada incorpóreo; así pues, ninguna era inmortal.
Del pensamiento musulmán y judío, además de acoger sus comentarios a Aristóteles destaca por su atención a Avicena en su distinción (aún inexacta, debido a su esencialismo) entre esencia y existencia, y en la formulación de la Tercera Vía.
Tanto los médicos griegos como los romanos ya recomendaban evitar su uso excepto para matar escorpiones. Avicena, el gran médico persa, fue el primero en utilizarla con fines medicinales.;Variedades: Aconitum napellus subsp.
Si Rhazes era el clínico interesado en diagnosticar al paciente, Avicena fue el teórico aristotélico dedicado a comprender las generalidades de la medicina.
En dicha sección, Avicena inicia un profundo análisis de la cuestión del ser, en el que distingue entre la esencia (mahiat) y la existencia (wujud).
Dentro del contexto de las religiones abrahámicas, el argumento ontológico fue propuesto por primera vez por el filósofo medieval Avicena en El libro de la curación, aunque el planteamiento más famoso es el de Anselmo de Canterbury en su Proslogion.
Un opositor principal fue Avicena (Ibn Sina), quien desacreditó la teoría de la transmutación de las sustancias, diciendo: "Los de la nave química saben bien que ningún cambio se puede realizar en las diferentes especies de sustancias, aunque pueden producir la apariencia de tales cambios." Según la leyenda, se dice que el científico y filósofo del siglo XIII Alberto Magno habría descubierto la piedra filosofal y la pasó a su discípulo, Tomás de Aquino, poco antes de su muerte, alrededor del año 1280.
En efecto, de acuerdo con Avicena, el universo consiste en una sucesión o concatenación de seres, cada uno de los cuales confiere existencia al inmediatamente inferior (jerarquiza, por tanto, el universo) y es responsable de la existencia del resto de seres por debajo de él.
Por lo tanto, el sistema ontológico de Avicena descansa en la concepción de Dios —que es Causa Primera— como el Wajib al-Wujud (necesariamente existente), estableciendo una multiplicación gradual de seres a través de una continua emanación desde Dios a consecuencia de Su propio conocimiento.