Atón

Atón (Aten)

 
mit. Dios solar de Egipto, único y universal, impuesto por Akhenatón. A su muerte se impuso nuevamente el culto de Amón.
Ejemplos ?
Pentu. Escriba real, Principal servidor de Atón en la hacienda de Atón en Ajetatón, Jefe de los médicos. Le corresponde la tumba 5.
La ciudad había sido abandonada 15 años después de su fundación, hacia el tercer año del reinado de Tutankhaton (Tut-anj-Atón) posteriormente llamado Tutankhamon (Tut-anj-Amón).
Es célebre por haber impulsado transformaciones radicales en la sociedad egipcia, al convertir al dios Atón en la única deidad del culto oficial del Estado, en perjuicio del, hasta el momento, predominante: el culto a Amón.
El mismo consistía de dos secciones importantes: "La casa de jubileo" con un pilono y sala hipóstila de 16 columnas, y "El descubrimiento de Atón" con seis patios consecutivos en los cuales se situaban 365 mesas de ofrendas.
Dándole un nuevo lugar al culto hegemónico de Atón, representado iconográficamente por un disco solar cuyos rayos acaban en manos portadoras de la llave de la vida.
Su reinado es único por ejecutar por primera vez en la historia de la civilización humana una reforma religiosa en torno a Atón y suprimir en mayor o menor grado el resto de credos, en especial el del dios Amón.
Dentro de la historia del Antiguo Egipto, su reinado inicia el denominado Período de Amarna, debido al nombre árabe actual del lugar elegido para fundar la nueva capital: la ciudad de Ajetatón, esto es, «Horizonte de Atón».
Al final de su reinado es deificado en vida y se implanta el culto a Atón, el disco solar, como claro oponente a Amón, comenzando las tensiones internas.
En su interior, Ajenatón ordenó construir majestuosos edificios, tales como: El gran templo a Atón, caracterizado por su construcción al aire libre (sin techo) para permitir la entrada de luz solar.
Ajetatón «El Horizonte de Atón», se localizó a mitad de camino entre Tebas y Menfis, las dos ciudades más influyentes del Antiguo Egipto.
Se la puede ver no sólo en las inscripciones conmemorativas religiosas en torno al nuevo dios Atón, sino también en otras ceremonias, como recepciones de embajadores extranjeros y funerales; incluso, aparece su imagen grabada en las estelas fundacionales de la nueva capital: Ajetatón.
Se pensaba que Kiya, probablemente, cobrase relevancia por haber podido dotar de un hijo varón al rey, el príncipe Tut-anj-Atón, el futuro Tut-anj-Amón, pero análisis de ADN demostraron que el muchacho era hijo del rey y una de sus hermanas.