Asia

Asia

 
Continente que limita con el océano Ártico al N y el océano Pacífico y América (de la que se separa por el estrecho de Bering) al E; por el S se extiende hacia el hemisferio meridional, limitado por el océano Índico; Turquía marca los límites de Asia en el Mediterráneo, con el Bósforo y el Dardanelos, mientras el mar Rojo y el canal de Suez separan al continente de África. Asia es, con más de 44 millones de km2, la mayor extensión continental del planeta, y representa alrededor de un 30% del total de las tierras emergidas. Los límites entre Asia y Europa son un convencionalismo cultural histórico y político, ya que ambos forman una única y continua masa terrestre conocida como Eurasia. La convención impone el límite en los montes Urales, el mar Caspio y el Cáucaso. De entre todos los continentes, este es el de relieves más ásperos y más extremos, ya que en él se encuentran tanto las mayores mesetas y montañas del mundo como las más extensas llanuras. La cordillera del Himalaya, con alturas superiores a los 8 000 m, tiene en el pico del Everest (8 848 m) a la mayor altura del planeta. Tras la gran cordillera, se encuentra la más alta y extensa meseta del mundo: el Tíbet. Así, las altas montañas y mesetas representan tres cuartas partes del total del área de Asia. Los cálidos desiertos de Arabia y Siria, el estepario frío del desierto de Gobi, las estepas kazajas o el inhóspito Takla Makan contrastan con la exuberancia vegetal y tropical de Indonesia, Filipinas o Indochina. Excepto los de la cuenca mediterránea, que son de régimen torrencial, los ríos son largos y caudalosos. Destacan los de las cuencas del Pacífico (Amur, Huanghe, Mekong), del Ártico (Obi, Yenisei, Lena) y del Índico (Brahmaputra, Ganges, Indo). Dada la extensión del continente asiático, se da en él una gran variedad climática: clima ecuatorial en Insulindia, Malaca y Sri Lanka; monzónico en el SE del continente; desértico en Siria, Arabia, Gobi y Tíbet; mediterráneo en la franja costera mediterránea y del mar Negro; y ártico en Siberia y parte de Mongolia y Manchuria. La población asiática es, con diferencia, la más numerosa del planeta: 3 991 939 818 habitantes viven en el continente. La densidad media de Asia es de 89 h/km2, si bien la distribución es muy irregular. La raza amarilla (mongólida) es la más extendida, seguida por la blanca (armenoides y sudorientaloides) y la negra (melanoíndidos). Gran diversidad de etnias, culturas y lenguas. Destacan el árabe, el hindi, el bengalí, el malayo, el chino y el japonés. En Asia se originaron las grandes religiones de la humanidad, tanto las monoteístas (cristianismo, hebraísmo, islamismo) como las politeístas (confucianismo, taoísmo, budismo, sintoísmo). Aunque Asia posee una amplia y populosa red urbana, no es un continente urbanizado.
hist. Cronológicamente, la primera civilización histórica de Asia, y del mundo, nació en Mesopotamia. Esta región de Oriente Medio actuó de vínculo, durante siglos, entre el mundo mediterráneo y Extremo Oriente. En este sentido obró favorablemente la unificación que impuso el Imperio persa en los s. V y IV a C desde Asia Menor al Indostán, heredada por el helenismo de Alejandro Magno. Paralelamente, habían nacido la civilización hinduista, en contacto con Oriente Próximo, y China, cerrada sobre sí misma y sin contactos exteriores durante milenios. Las riquezas de Mesopotamia y la meseta de Irán, las del valle del Indo o las del Imperio celeste chino atrajeron la codicia de los pueblos nómadas de las estepas. Desde el Asia central cayeron en oleadas los mongoles de Gengis-Khan en el s. III y los de Tamerlán en el XIV. La presión de los mongoles frenó el expansionismo turco otomano y permitió la reanudación de los contactos entre Europa y Asia. Pese al carácter devastador de las campañas militares, los pueblos de las estepas, al sedentarizarse, asumían la superioridad cultural de los pueblos sometidos y mantenían la continuidad del desarrollo histórico; su aportación más destacada fue la difusión del islam por todo el continente. Desde los viajes de Marco Polo en el s. XIII la infiltración europea en Asia fue progresiva, pero ininterrumpida: limitada primero al control de puertos y enclaves comerciales y estratégicos, se volvió francamente colonialista desde fines del s. XVII, destacando la dominación inglesa de la India y la francesa en Indochina. La conclusión de la Segunda Guerra Mundial precipitó la descolonización del mundo, iniciada precisamente en Asia. Como en otros lugares, las potencias europeas aplicaron la táctica de crear divisiones y conflictos internos para seguir manteniendo su influencia: de estos procesos de descolonización proceden conflictos como el de Oriente Próximo (árabe-israelí), el de Oriente Medio (Irak-Kuwait), los de India con Pakistán, y los de Indochina (Vietnam, Camboya, Laos). Económicamente, Asia, a pesar de su potencial humano, hasta muy recientemente ocupaba un lugar secundario en el conjunto mundial. Desde el ingreso del Oriente Medio en la explotación petrolífera, la situación ha dado un vuelco. Esta región es uno de los centros geoestratégicos fundamentales. Por su lado, Japón, desde la Segunda Guerra Mundial, ha tenido un crecimiento económico espectacular y acaricia la posibilidad de convertirse en motor económico del capitalismo mundial. La segunda gran potencia de Asia, China, está en el extremo opuesto del espectro político desde la Revolución comunista de 1949. La tercera potencia asiática, por sus potencialidades, es la India, que trata de buscar una vía conciliadora con todos sus vecinos y con E.U.A. En general se considera que el futuro de todo el continente dependerá de la evolución de estos tres estados.

Asia

(ˈasja)
sustantivo femenino
geografía el continente de mayor tamaño intercambio cultural entre Asia y Europa
Traducciones

Asia

Asia

Asia

Азия

Asia

Asien

Asia

Asie

Asia

Asia

Asia

Asie

Asia

Asien

Asia

Aasia

Asia

Azija

Asia

アジア

Asia

아시아

Asia

Azië

Asia

Asia

Asia

Azja

Asia

Ásia

Asia

Asien

Asia

ทวีปเอเชีย

Asia

Asya

Asia

châu Á

Asia

亚洲

Asia

SFAsia
Asia MenorAsia Minor
Ejemplos ?
Ahí las contradicciones alcanzarán en los próximos años carácter explosivo, pero sus problemas y, por ende, la solución de los mismos son diferentes a las de nuestros pueblos dependientes y atrasados económicamente. El campo fundamental de la explotación del imperialismo abarca los tres continentes atrasados, América, Asia y África.
Los decretos del Rey, que se expidan a consecuencia de deliberación y aprobación de las Cortes, se promulgarán con esta fórmula: "Oídas las Cortes." Art. 87. Los reinos y provincias españolas de América y Asia gozarán de los mismos derechos que la Metrópoli. Art.
Seis diputados nombrados por el Rey, entre los individuos de la diputación de los reinos y provincias españolas de América y Asia, serán adjuntos en el Consejo de Estado y Sección de Indias.
Las luchas de liberación contra una serie de poderes coloniales europeos, dieron por resultado el establecimiento de gobiernos más o menos progresistas, cuya evolución posterior ha sido, en algunos casos, de profundización de los objetivos primarios de la liberación nacional y en otros de reversión hacia posiciones proimperialistas. Dado el punto de vista económico, Estados Unidos tenía poco que perder y mucho que ganar en Asia.
Pero existen condiciones políticas especiales, sobre todo en la península indochina, que le dan características de capital importancia al Asia y juegan un papel importante en la estrategia militar global del imperialismo norteamericano.
Tendrán voz consultiva en todos los negocios tocantes a los reinos y provincias españolas de América y Asia. Art. 96. Las Españas y las Indias se gobernarán por un solo Código de leyes civiles y criminales.
En amaneciendo se juntó el Senado, y lo primero agradeció a Antonio el haber sosegado el principio de guerras civiles, y luego les repartieron las provincias. Creta se dio a Bruto; África, a Casio; Asia, a Trebonio; Bithinia, a Cimbro; la Galia Circumpadana, a Décimo Bruto.
No hay más cambios que hacer; o revolución socialista o caricatura de revolución. Asia es un continente de características diferentes.
Tuvo también una sagrada estirpe de hijas que por la tierra se encargan de la crianza de los hombres, en compañía del soberano Apolo y de los Rios y han recibido de Zeus este destino: Peito, Admeta, Yanta, Electra, Doris, Primno, la divina Urania, Hipo, Clímene, Rodea, Calírroe, Zeuxo, Clitia, Idía, Pisítoa, Plexaura, la encantadora Galaxaura, Dione, Melóbosis, Toa, la bella Polidora, Cerceis de graciosa figura, Pluto ojos de buey, Perseis, Yanira, Acasta, Jante, la deliciosa Petrea, Menesto, Europa, Metis, Eurínome, Telesto de azafranado peplo, Criseida, Asia, la deseable Calipso, Eudora, Tyche, Ánfiro, Ocírroe y Estigia, la que es más importante de todas.
Sean abandonados los frigios, Catulo, campos, y de la Nicea bullente el campo fértil. A las claras ciudades de Asia volemos. Ya mi mente estremecida ansía vagar, ya alegres de su afán los pies cobran fuerzas.
Esa doble situación: un interés estratégico tan importante como el cerco militar a la República Popular China y la ambición de sus capitales por penetrar esos grandes mercados que todavía no dominan, hacen que el Asia sea uno de los lugares más explosivos del mundo actual, a pesar de la aparente estabilidad fuera del área vietnamita.
En el Congo se dieron fugazmente estas características impulsadas por el recuerdo de Lumumba, pero han ido perdiendo fuerza en los últimos meses. En Asia, como vimos, la situación es explosiva, y no son sólo Vietnam y Laos, donde se lucha, los puntos de fricción.